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Los videojuegos y el cine, las facetas de una bonita relación

Ambas industrias conviven en conjunto, mostrándonos diversas adaptaciones y formas de contar las historias que más queremos

Los videojuegos son un arte audiovisual. Una afirmación sin huecos ni dudas, a la que solo se le puede agregar elementos que complementen la definición. Sin embargo, es ineludible el hacer una relación con otra industria a la que se podría conceptualizar de la misma manera, el cine. El tradicional séptimo arte que lleva cautivando a los espectadores por más de 100 años y que ha encontrado similitudes en otro sector y que muchos han bautizado como el ‘octavo arte’.

La relación entre los videojuegos y el cine es cercana y relativamente antigua. Todos recordamos alguna historia que saltó del cine a la consola, o viceversa. Ejemplo de esto hay cientos, como pueden ser The Warriors, entrega de Rockstar que relata los sucesos previos a la película del mismo nombre o, quizás algo más reciente, con la adaptación que tendrá el universo de Avatar a los videojuegos con la próxima emisión de su secuela, Avatar: The Way of Water.

Película de 1979 llevada a los videojuegos en el año 2005. Foto: Rockstarfandom

No obstante, es una cuestión que ha pasado en el otro sentido, siendo el cine el que toma historias para llevar a la gran pantalla. La primera película estadounidense inspirada en un videojuego, sería Super Mario Bros. (1992), aunque no de la historia. Ese lugar lo ocupa otra cinta del legendario plomero estrenada en Japón en el año 1986 bajo el título de Super Mario Brothers: Peach-hime Kyushutsu Dai Sakusen, un anime que solo se emitió en las salas japonesas.

Desde entonces se han visto cantidad de ejemplos, como es el caso de Doom (2005); Tomb Raider, que ha sido adaptada en dos ocasiones, o la reciente película inspirada en el universo de Uncharted.

Más allá de que esta relación no siempre funcione bien (mírese las películas de Mortal Kombat para más información), es claro que hablamos de mundos indivisibles y que comparten el principio de contar historias a través de lo audiovisual.

GAMIFICACIÓN Y CINEMÁTICAS

En el metraje Scott Pilgrim vs. the World, vemos como se llevan elementos propios de los videojuegos al cine. El protagonista recoge monedas y enfrenta a distintos ‘jefes’ para lograr su objetivo de conquistar a Ramona, por lo que hablamos de una ‘película gamificada’. De igual manera, en los juegos existe un formato que hace exactamente lo mismo, pero en sentido contrario, las cinemáticas.

En esta línea, es imposible no nombrar a Hideo Kojima. El diseñador ha demostrado ser un fanático del séptimo arte, cuestión que se plasma en el uso que hace de las cinemáticas en sus obras. Un ejemplo muy recordado, es aquella charla de más de 30 minutos entre Snake y Big Boss en Metal Gear Solid IV.

Death Stranding fue lanzado en el año 2019. En el juego podemos ver al director Guillermo del Toro y actores como Norman Reedus y Mads Mikkelsen. Foto: Actu.fr

Por otra parte, el nipón también ha presentado productos que desdibujan la línea entre los videojuegos y el cine, como es el caso de Death Stranding.

Una historia con mucha carga narrativa y que hace un uso indiscriminado de las cinemáticas para ser contada. De esta manera se obtiene una experiencia única, que bien podría tomar el nombre de ‘metraje interactivo’.

Un concepto que bien podría ajustarse al estilo de Supermassive Games. Un estudio especializado en la creación de experiencias interactivas únicas, donde el jugador debe tomar decisiones que cambian el destino de cada uno de sus personajes. Además, sus títulos cuentan con la presencia de actores reconocidos de Hollywood. Un adicional para agregar actuaciones de calidad, sumando realismo a la historia. Un ejemplo de esto son entregas como Until Dawn o, el más actual, The Quarry.

de la teórico a lo real

Los videojuegos y el cine guardan una estrecha relación, que va más allá de sus conceptos y técnicas. Es una que llega directamente hasta premiaciones y festivales culturales, que entienden ambas artes como medios a valorar por igual.

Recientemente, durante la celebración del Summer Game Fest, el Festival Tribeca tuvo un espacio dedicado especialmente para los videojuegos. Tradicionalmente, sus bases están ligadas a los filmes, pero en el 2021 crearon este espacio para esta otra variante del arte audiovisual.

De igual manera ocurre con los Premios BAFTA (British Academy Film Awards), una institución de la industria cinematográfica, que a partir del 2004 incorporaron dentro de sus evento una premiación exclusiva para los juegos electrónicos. Desde entonces se han celebrado 19 ediciones del

Un ejemplo curioso a destacar es el caso de Annapurna Pictures, una productora de cine con varios éxitos en Hollywood como es el caso de Her (2013) o American Hustle (2013). La empresa, en 2016, decide apostar por los videojuegos creando Annapurna Interactive, una distribuidora de videojuegos.

Apenas tres años después triunfa con Outer Wilds, que termina siendo nombrado juego del año en los premios BAFTA. Su último publicación fue Stray, una aventura un poco distinta de lo cotidiano, donde eres un gato en un mundo decadente.

El éxito de la marca Annapurna puede servir, y servirá, de ejemplo para todas las empresas del sector, que pueden ver en la industria de los videojuegos nuevas formas de contar historias.

Stray superó los 60.000 jugadores simultáneos en Steam los primeros días después de su lanzamiento. Foto: Annapurna Interactive.

Ahora también en la pantalla chica

Hasta el momento hemos indagado en los lazos directos con Hollywood, pero también podemos hablar de cómo nacen constantes adaptaciones de videojuegos en series y animes. El caso más potente de la actualidad es la muy esperada producción de Netflix de The Last of Us, que llegará al público en algún punto del año 2023.

Aunque es mucho más común, quizás por una cuestión cultural, que los videojuegos pasen por el formato anime. En Japón, al ser muy aficionados de la industria, suelen llevar las historias de los juegos al formato animado. La primera ocasión en que esto sucedió fue en el año 1989, con la famosa saga de Dragon Quest.

A la legendaria saga de Akira Toriyama le siguieron cantidad de historias como Castlevania, la saga Persona o Devil May Cry. Por supuesto, esto también ha pasado al contrario. Animes como One Piece o Naruto cuentan con multitud de videojuegos con mucho éxito algunos de ellos.

No por eso los encuentros entre la televisión y los videojuegos fue especialmente positiva. De hecho, a principios de los 2000 empezó una tendencia que hasta día de hoy tiene secuelas. Las series famosas, sobre todo de canales infantiles como Disney o Nickelodeon, empezaron a producir videojuegos en masa para cautivar a sus jóvenes espectadores.

La realidad detrás de esta estrategia es que se ofrecían productos de pésima calidad en muchos casos y que estaban destinados a generar todo el rédito que fuese posible, aprovechando el éxito de su marca, por supuesto.

De alguna manera, el desarrollo de la industria audiovisual ha ido vinculando y estrechando cada vez más los lazos entre los videojuegos y el cine, así como con las producciones de la pantalla chica. Una relación que los consumidores han vivido y disfrutado de forma única, ya que cada uno tiene una cosa exclusiva que ofrecer y miles de historias que contar.

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