Zona Lúdica: la gran fiesta de los juegos de mesa

El ocio no tiene porque ser siempre electrónico

Los juegos de mesa siempre han sido parte de mi vida desde pequeño. Muy pronto los clásicos parchís y oca dieron lugar a otros como el Monopoly o el Risk, aunque estos también quedaron en el olvido ante propuestas más inmersivas como el Imperio Cobra, o con jugabilidad avanzada como los wargames.

Pero desde hace unos años este sector está en un periodo de efervescencia creativa, aumentando cualitativa y cuantitativamente la oferta de títulos de gran nivel, con acabados brillantes y una jugabilidad y trasfondo muy cuidados. Al calor de esta explosión han aparecido tiendas dedicadas -o bien han colonizado parte de las tiendas dedicadas al rol, cartas y cómics-, se han creado comunidades en Internet importantes -como la BGG o la hispana BSK-, y tampoco han quedado fuera fenómenos actuales como los crowfundings, blogs y canales de Youtube.

Se puede decir realmente que estamos en la edad de oro de los juegos de mesa.

Desde el año 2009 muchos aficionados se reservan el último fin de semana de abril para el evento Zona Lúdica que tiene lugar en la localidad de Mollina -provincia de Málaga- organizado por la asociación Educar Jugando.

Después de escuchar durante años a mi hermano y algunos amigos contando las bondades del encuentro este año pude por fin cuadrar todo para conocerlo de primera mano. Mollina se encuentra a menos de una hora en coche del aeropuerto de Málaga y resulta muy barato en esas fechas contratar un coche de alquiler. Muchos de los visitantes acuden también en AVE desde distintos lugares de la península, ya que la organización tiene un descuento especial de RENFE.

Se celebra en el CEULAJ (Centro Eurolatinoamericano de Juventud), un enorme complejo educativo que dispone de residencia y multitud de aulas, así como cocina, comedores, recintos deportivos y piscina. Realmente me es difícil imaginar un sitio más adecuado para un evento como este. Las habitaciones son más que correctas, la comida muy buena y abundante y las aulas donde se desarrollan las actividades amplias, luminosas y bien amuebladas.

Resultaba complicado encontrar un juego que no estuviera en esta ludoteca

Resultaba complicado encontrar un juego que no estuviera en esta ludoteca

El alma de la Zona Lúdica es la Sala Europa, un salón central de gran tamaño, lleno de mesas preparadas para jugar en cualquier momento. En uno de los laterales se encuentran diversas tiendas y en el lado opuesto está la imponente ludoteca con  más de mil juegos que cualquiera de los asistentes puede solicitar en cualquier momento, previa entrega de su DNI.

Además de la sala central hay habilitada una ludoteca infantil con juegos específicos de niños y la organización abre gran cantidad de aulas del centro para que puedan ser utilizadas por los asistentes.

.W.O.R.L.D.S. era uno de los múltiples prototipos que se podían probar durante las jornadas

.W.O.R.L.D.S. era uno de los múltiples prototipos que se podían probar durante las jornadas

Si en el momento de ocupar cualquier mesa nos encontramos un tótem encima sabremos que en breve será utilizada por la organización para desarrollar alguno de los múltiples eventos que podemos encontrar en la página web o en la aplicación para móviles. Para participar en estos eventos sólo tenemos que apuntarnos físicamente o a través de la web. Los eventos pueden ser demostraciones de juegos de reciente aparición, campeonatos, charlas o prototipos que se encuentran en fase de desarrollo para los que los diseñadores encuentren probadores que les den feedback y les ayuden a encontrar errores.

Todas las noches se realizan sorteo de distintos juegos y el último día tiene lugar la ceremonia de despedida donde se entregan los premios de las competiciones y se realiza un último sorteo de una cantidad impresionante de títulos.

Por 1000€ de nada esta mesa es el regalo perfecto para cualquier aficionado

Por 1000€ de nada esta mesa es el regalo perfecto para cualquier aficionado

Pero si algo me sorprendió de verdad fue el fantástico ambiente que se vivía. La organización estaba pendiente de cualquier problema en todo momento y había un clima casi familiar entre los asistentes: siempre podías contar con alguien que te explicara las reglas de ese juego que no conocías y no había ningún problema en dejar un tablero montado con fichas, cartas y todo tipo de marcadores encima e irte a comer tranquilamente, sabiendo que a la vuelta todo estaría exactamente como lo dejaste. De la misma manera los juegos que te entregaban desde la ludoteca siempre venían perfectamente guardados por sus anteriores usuarios, sin faltar un solo componente y separado con cariño en sus correspondientes bolsitas.

Tengo que decir que pasé cuatro días de auténtico relax mental, mucha diversión, tiempo para disfrutar de la familia, conocer nuevos amigos, disfrutar de los antiguos y hablar de mil cosas.También, por supuesto, tuve oportunidad de tachar muchas filas de mi lista de juegos pendientes de probar y de descubrir otros tantos que no sabía ni que existían.

Aquí les cuento algunos de los que más me llamaron la atención entre los que jugué por primera vez, aunque antes me gustaría hacer un disclaimer:

Aunque me gustan mucho los juegos de mesa no soy, ni mucho menos, un gran especialista ni alguien que juegue de forma continuada. Estas impresiones están basadas en unas pocas partidas y los comentarios de otros que sí los han disfrutado en mayor profundidad. Tómense como las opiniones de un fan sin demasiado criterio pero con mucho entusiasmo


Eldritch Horror

Eldritch Horror

Eldritch Horror es un juego cooperativo de 1 a 8 jugadores de ambientación de terror lovecraftiana. Durante las largas partidas los jugadores controlan a un investigador o aventurero, con sus propias características y habilidades, que se mueve por un mapa mundial tratando de cerrar portales, derrotar criaturas de pesadilla y cumplir misiones con las que conseguir acabar con el primigenio contra el que nos enfrentamos.

El juego bebe en buena medida de sus hermanos Arkhan Horror y las Mansiones de la locura, contando con una gran ambientación, una sorprendente cantidad de acciones diferentes a realizar y mucha variabilidad de una partida a otra, siendo un título muy rejugable. Los fantásticos textos de las distintas cartas de eventos, el amplio inventario de objetos que podemos llevar y la posibilidad de mejorar los personajes te hacen sentir dentro de una partida de rol de La llamada de Cthulhu, con el que comparte también la sensación de opresión continua y las altas posibilidades de que tu personaje acabe muerto o en un manicomio.

Después de jugar entiendo las grandes críticas que ha recibido de la comunidad y los medios. Me quedo con muchísimas ganas de nuevas partidas.


Blood Bowl Team Manager

Blood Bowl Team Manager

En el Blood Bowl original, de tablero o de ordenador, dos equipos de una liga salvaje de fútbol americano luchan a muerte por la victoria, con la singularidad de que los jugadores pertenecen a las distintas razas que pueblan la franquicia Warhammer Fantasy, de la editorial Games Workshop.

En esta variante de cartas para 2 a 4 jugadores somos los directores generales del un equipo -el manager– y nuestro objetivo no será exactamente ganar, sino obtener más seguidores que el resto de competidores. En cada turno se organizan una serie de partidos y nosotros tenemos que colocar nuestras cartas de jugadores en algunos de ellos para derrotar al rival y llevarnos la recompensa. Podremos jugar también cartas de equipo y eventos que vamos obteniendo, así como nuevos fichajes de jugadores estrella que entrarán a formar parte de nuestro mazo, con un componente típico de juego de construcción de mazos. Los jugadores tienen distintas habilidades y características, entre ellas la posibilidad de hacer trampas, placar a un contrario o dar un buen pase.

El juego resulta tremendamente divertido y muy adictivo, aunque hay que tener en cuenta que las tiradas de dados tienen mucha influencia en los resultados, haciéndolo muy variable y a ratos injusto -lo que no deja de ser también muy entretenido en la mayoría de ocasiones-. Así que si eres un jugador de los que no soportan la aleatoriedad huye, pero si no es así puedes disfrutar de una partida ligera y risas aseguradas.


Galaxy Trucker

Galaxy Trucker

¿Quién no querría ser un camionero espacial?

Si tienes algo de corazón y ganas de aventuras no tendrás problema en embarcarte en este título de 2 a 4 jugadores y una horita de duración para ser el comerciante que consiga más dinero con sus mercancías al final de la partida.

Al inicio cada jugador recibe una ficha con la silueta de una nave. En el centro de la zona de juego se pondrán boca abajo un montón de fichas cuadradas de componentes para la nave. Los jugadores tendrán que ir dando la vuelta a las fichas y colocándolas sobre la silueta de forma lógica para posicionar motores, cañones, escudos, zonas de almacenamiento, de soporte vital y generadores de energía, todo esto en un tiempo limitado y bastante estresante. Una vez acabado el tiempo se revisará la nave y se eliminarán las partes que no estén bien conectadas.

La segunda fase del juego consiste en una carrera espacial en la que las naves que van delante tienen más oportunidades de encontrar mercancías pero también piratas espaciales, meteoritos y toparse con otros eventos. Estas incidencias irán destruyendo nuestra nave y causarán mayores daños cuanto peor sea el diseño que hayamos creado.

Podemos elegir distintas siluetas de naves dependiendo del nivel de dificultad que queramos. Cuanto mayor y más intrincada sea la forma de la nave se hará más difícil -o casi imposible- hacer una construcción coherente ya que muchas veces nos encontraremos con que la pieza que nos hace falta ya la ha puesto otro en su diseño. En este caso sólo llegar al final de la carrera ya es un gran mérito.

En definitiva un juego ligero y fácil de explicar, que necesita de rapidez mental y que sirve tanto para mayores como más pequeños.


El banquete de Odín

El banquete de Odín

El Banquete de Odín es el último desarrollo del famoso -al menos en el mundo de los juegos de mesa- Uwe Ronsenberg, creador de sesudos títulos como Agrícola, Caverna, Ora et labora o Le Havre. En general todos son “eurogames” duros, de gestión de trabajadores para maximizar la producción y la generación de recursos.

Eurogame vs Ameritrash

Se puede decir que en el mundillo de los juegos de mesa hay dos vertientes de pensamiento opuestas sobre lo que resulta más gratificante para el jugador.

Los juegos de uno de estos estilos, llamados Eurogames por venir principalmente de Alemania, se caracterizan por depender poco o nada de la aleatoriedad. Son en general títulos de pensar mucho, equilibrados, que intentan ser justos con todos los jugadores y en los que prima la jugabilidad sobre la historia o la ambientación. Si te encuentras con un juego sobre piratas, en el que tengas que gestionar con cuidado tus recursos, y que casi sin esfuerzo se puede convertir en otro juego similar sobre naves espaciales, probablemente estés ante un eurogame.

En el lado opuesto se encuentran los Ameritrash, juegos cuyas reglas dependen mucho de la historia y la ambientación, en el que probablemente tiremos muchos dados.

En esta ocasión cada jugador tendrá a su cargo una tribu de vikingos a la que debemos desarrollar. Como suele ser norma en los juegos de Ronsenberg cada turno tendremos que elegir distintas actividades para que realicen nuestros trabajadores. En este caso hay unas 60 acciones diferentes a realizar por lo que las posibilidades son casi infinitas. Podremos hacer cosas como cultivar, pastorear, pescar, cazar, buscar recursos, fabricar barcos, comerciar, ir de saqueo o emigrar.

Hay que decir que es muy fácil bloquearse con esta cantidad tan grande de opciones, sobre todo cuando no conocemos el juego -en la primera partida rezaba porque no me tocara a mi ser el primero, porque no sabía ni por donde empezar-, pero en cuanto pasan unos turnos todo empieza a entenderse ya que te das cuenta de lo bien pensado y cómo encaja todo de forma impecable.

También es importante reseñar que en este tipo de juegos hay muy poca interacción entre los jugadores. Básicamente la única que se da es que en cada turno las acciones que unos jugadores van eligiendo ya no pueden ser seleccionadas por los siguientes, aunque como son tantas diferentes este efecto es más importante en las partidas a cuatro que en las de dos jugadores.

En resumen, un título perfecto para jugadores que no se asusten por los retos de nivel y que no les importe tener que pensar bien sus jugadas. Abstenerse los amantes de juegos ligeros o los que sufran el síndrome de “análisis parálisis“.


Battlestar Galactica

Battlestar Galactica

¿Mientras veías la serie Battlestar Galáctica pensaste alguna vez que tú lo hubieras hecho mejor que Adama? Entonces este juego es tu ocasión de demostrarlo, aunque podría ocurrirte que al final del día descubrieras que no eres más que una máquina cylon camuflada.

Normalmente aprecio mucho los juegos de mesa que te hacen sentir integrado dentro de la historia que proponen y puedo decir con seguridad que con ningún otro me ha ocurrido más que con este Battlestar Galáctica. Para alguien que ha visto la serie, todo lo que se representa -personajes, naves, ambientación, mecánicas y eventos- te hace sentir que estás viviendo dentro de la propia Galáctica.

Los jugadores, que representan a los propios personajes de la serie, luchan de forma cooperativa contra distintos eventos que pueden provocan ataques de los robots cylon sobre la flota humana que lucha por la supervivencia. Tal y como ocurre en la serie una vez los humanos son detectados en el espacio tratan de dar cuanto antes un salto a otro punto de la galaxia donde estarán seguros por un tiempo. Desde el inicio -y también en medio de la partida- algunos de los jugadores reciben secretamente la noticia de que son agentes enemigos cylon infiltrados y a partir de ese momento tratarán de entorpecer al máximo los planes de los humanos, sin que se note demasiado pues pueden acabar encerrados en el calabozo.

El juego me pareció fantástico, muy divertido, con mucho picante por no saber quiénes son los enemigos entre los jugadores, temáticamente perfecto y con unas ampliaciones que prometen mejorar aún más el producto. Un imprescindible para fans de la serie, aunque perfectamente disfrutable a poco que hayas visto el episodio piloto.


High Score

High Score

Desde que supe que iba a estar en la Zona Lúdica empecé a buscar en la página web qué eventos me podían interesar y allí descubrí este High Score, que me atrajo enormemente por su temática retro. El juego se encuentra en fase avanzada de prototipo y su autor estuvo realizando demostraciones todos los días para cualquier interesado.

Estamos ante un juego de cartas y dados cuya temática se ambienta en los videojuegos arcade de los salones recreativos de los años 80. Llevamos al típico héroe supervitaminado de uno de estos juegos -en la demo aparecían escenas del magnífico Rastan Saga, aunque el autor nos comentó que en la versión final habrían distintas máquinas recreativas de la época- teniendo que llegar al final de cada una de las tres fases con ayuda de nuestros dados.

Para generar una fase de forma aleatoria previamente se barajan y sacan cartas de un mazo, formando una disposición prefijada, que será más complicada según aumenta el número de fase. Para sobrepasar cada carta debemos lanzar dados de varios colores, superando los mínimos que la carta indica. Los dados que gastamos en cada tirada no se recuperan y cuando nos quedamos sin ninguno perdemos una vida, salvo que nos hayamos plantado antes. Si perdemos todas nuestras vidas tendremos que meter otra moneda y después de la segunda finaliza nuestra partida. Gana el jugador que llegue más lejos.

El autor nos comentó que la versión final tendría el doble de cartas así como un modo para un solo jugador y otro cooperativo. Le seguiremos la pista porque parece un filler muy resultón.


Alquimista

Alquimista

Para mi este fue el gran tapado de las jornadas: un juego del que no concía su existencia antes de venir, que en un primer vistazo tenía un arte precioso y original, pero que al jugar me pareció un título simplemente redondo.

Cada uno de los dos a cuatro jugadores encarna a un alquimista que intenta conseguir la mayor cantidad de dinero y reputación posibles. Para ello debe aprender a mezclar componentes alquímicos típicos de pociones -como patas de pollo, sapos o escorpiones- teniendo que comprender porqué aparecen los resultados que se obtienen con cada mezcla.

Esos resultados se generan de forma aleatoria al principio de cada partida para que las combinaciones de ingredientes no repitan el mismo producto final. El juego nos da dos formas de hacerlo: la manual, en la cual un jugador hará de árbitro, dedicándose toda la partida a decirle a cada jugador los resultados de sus experimentos o a través de una magnífica aplicación de móvil gratuita que realizará todo ese trabajo de forma automática y sin tener que dejar a nadie sin jugar.

Durante el juego realizaremos distintas acciones como comprar ingredientes, participar en subastas para fabricar pociones para distintos clientes, experimentar en nuestros ayudantes o en nosotros mismos los efectos de las pociones, comprar artefactos y las dos que le dan más salsa a la partida: publicar una teoría o revocar la teoría de otro.

Con estas dos últimas la diversión, el pique y el faroleo están asegurados. Según avanza el juego, y a base de probar distintas combinaciones, podremos deducir las fórmulas alquímicas y en cualquier momento podremos presentar esa fórmula al gremio de alquimistas. Esta acción nos dará fama y posiblemente algunas becas de investigación, pero no tenemos obligación de decir la verdad, así que podemos intentar adelantar a nuestros rivales proponiendo fórmulas incompletas -o dirctamente falsas-. Sin embargo debemos tener cuidado porque nuestros rivales pueden intentar revocar nuestra teoría y dejarnos en ridículo.

En definitiva estamos ante un juego muy divertido, basado en una idea ingeniosa y original, que encima tiene un diseño  precioso y unos materiales de gran calidad.


Twilight Imperium: Rex

Twilight Imperium: Rex

La historia de este título es curiosa.

En 1979 la firma de juegos de estrategia Avalon Hills se hizo con los derechos de la exitosa novela Dune, del escritor Frank Herbert, para publicar un juego que tuvo bastante éxito. Cada jugador controlaba una de las facciones que luchaban en las arenas de Arrakis, aprovechando sus habilidades específicas. Era un juego largo y que primaba mucho las batallas salvajes y las negociaciones entre jugadores.

Con los años se convirtió en un juego de culto ya que se dejaron de realizar reimpresiones. Llegó un momento que encontrar una copia era cada vez era más difícil y caro.

En el año 2012 la compañía norteamericana Fantasy Flight Games consiguió de Avalon Hills el derecho para realizar una reedición del juego, al igual que ya habían hecho otros títulos antiguos que fueron éxitos en su día. El problema es que tenían permiso para utilizar el sistema de juego, pero no para la marca Dune, que está celosamente custodiada por los descendientes de Herbert.

No se sabe exactamente si por no pagar los derechos, o porque les pareció más adecuado, se decidió adaptar la historia del juego a la franquicia más antigua y famosa de la Fantasy Flight Games, llamada Twitlight Imperium. Así que de repente los guerreros Fremen se convirtieron en la Confederación Sol, los gusanos que destruían todo a su paso pasaron a ser una flota de naves con el mismo propósito y en vez de coleccionar especia melange se consigue dinero. Básicamente es el mismo juego, retocando únicamente algunas reglas y recortando un poco su duración.

Es un título bastante asimétrico donde cada raza tiene distintos objetivos finales, pero en el que básicamente conseguiremos la victoria si controlamos una serie de puntos estratégicos del mapa.

El sistema de combate es muy original, aunque terriblemente destructivo. Con unos diales elegimos en secreto armas, defensas, un líder entre los que tenemos en nuestra facción y cuántas tropas sacrificaremos en caso de ganar. Posteriormente se comparan los diales de ambos contendientes y al final del combate el derrotado pierde todas sus tropas -así, sin anestesia-.

La partida que jugué no me gustó demasiado. Existen dos facciones que consiguen dinero de forma muy rápida y contínua y en nuestra caso se coaligaron ambos jugadores, manteniéndonos al resto todo el tiempo sobrevviendo a duras penas. He dedicado bastante tiempo a leer otros comentarios y parece ser que este efecto, aunque existe, se compensa cuando has jugado suficientes partidas como para conocer mejor cómo utilizar las habilidades de las facciones y cómo minimizar el dinero que ingresan.

Lo que sí resulta extremadamente divertido es el sistema de traiciones, tan propio de la saga Dune, que provoca muchas veces grandes vuelcos en las batallas y en general en la partida, dando lugar a situaciones inesperadas y muchas risas o cabreos, según toque.


Pasajeros al tren

Pasajeros al tren

Pasajeros al tren es un título muy conocido, fácil de explicar y dinámico, perfecto para jugar en familia y con gente poco acostumbrada a juegos complejos.

Cada jugador representa una compañía de ferrocarril que debe expandirse por todo Estados Unidos. Al principio de la partida se nos entregarán unas cartas de misión en la que aparecen dos localidades del mapa, que debemos unir con una línea de nuestra compañía.

Durante el juego iremos tomando de un mazo central cartas de vagones de distintos colores y cuando tenemos suficientes podremos fabricar las líneas sobre el mapa, siempre del color que viene indicado.

Al finalizar la partida se darán puntos de victoria por las lineas que hayamos creado -más puntos cuanto más largas-, por las misiones que hayamos completado y puntos extra al que consiga crear la línea más larga.

Como dice la Ley de Nolan Bushnell, el creador de Atari: “Easy to learn and difficult to master”.

Un juego perfecto para una reunión con amigos.


Scythe

Scythe

Scythe fue el resultado de un Kickstarter realmente exitoso -consiguió más de 1,8 millones de dólares sobre una meta de 33.000-, lo que le permitió obtener fondos para conseguir un diseño visual absolutamente impactante y evocador.

La ambientación transcurre en un 1920 alternativo después de una Guerra Mundial en la que se ha desarrollado tecnología avanzada gracias a una misteriosa factoría. En el juego varias potencias de Europa del Este luchan por la posesión de esta factoría en un ambiente rural casi feudal, al mismo tiempo que enormes mechs de combate se mezclan con tropas a caballo. Como leí en una crónica, se puede decir que tiene un estilo sovietpunk.

Gracias a las distintas metas que se desbloquearon en el crowfunding el contenido de la caja es de máxima calidad, con especial atención a las grandes fichas de los jugadores o los propios mechs, que son diferentes para cada facción.

El juego, que se anuncia como un título 4X -de exploración, expansión, explotación de recursos y exterminación del enemigo- para 1 a 5 jugadores, yo diría que es más bien un 3,5X, ya que los conflictos bélicos son escasos y no tienen excesiva trascendencia, porque los contendientes no mueren realmente sino que únicamente regresan a su casilla de inicio. El desarrollo es muy original, teniendo cada una de las facciones distintas formas de realizar sus acciones, que además van cambiando de una partida a otra. Durante la partida tendremos que balancear la producción de recursos con la fabricación de estructuras y la expansión de nuestra facción.

Aunque en un primer vistazo el juego da la impresión -con esos enormes mechs esperando aparecer en el tablero- que las batallas serán épicas lo que te encuentras al final es un juego reposado, en el que hay que de discurrir bien como desarrollar tu propia nación, conseguir recursos y expandirte. Todo muy bien pensado y equilibrado pero sin demasiada interacción entre los jugadores.


Twilight Struggle

Twilight Struggle

Manejar a una de las grandes potencias de la Guerra Fría es un punto de partida muy atrayente para un juego, pero si encima lo aderezamos con un desarrollo profundo y un excelso cuidado por representar los acontecimientos históricos, este Twilight Struggle resulta realmente interesante.

El título es un juego competitivo para dos jugadores que puede alargarse muy fácilmente con partidas de 4 horas o más si ninguno de los bandos consigue una victoria contundente y se llega hasta el último turno. Durante cada ronda tomaremos de un mazo central cartas de eventos que pueden ser beneficiosas o no para nuestro bando y tendremos que jugarlas de distintas maneras para influir en los países, dedicando recursos para que nos apoyen o bien provocando golpes de estado cuando sea necesario cambiar un gobierno.

Las cartas de evento van cambiando según la época en la que nos encontramos, para representar los acontecimientos que ocurrieron realmente, con resultados muy bien conseguidos. Por ejemplo durante la primera época hay una carta que representa la llegada de Fidel Castro al poder, que cambia de golpe la influencia de Cuba para hacerla pro-soviética, lo que la convierte en una posición importante para influir en otros países cercanos a Estados Unidos. Más tarde, durante la fase media del juego, otra carta de eventos representa la crisis de los misiles en Cuba -con Kennedy y Kruschev amagando con provocar una guerra atómica- que puede llegar a provocar el mismo efecto en el juego.

El título tiene un aroma muy fuerte a otro de los mismos autores: 1960: Carrera a la Casa Blanca, en el que se desarrolla la gran batalla electorial que se vivió ese año con el enfrentamiento del republicano Nixon contra el propio Kennedy.

Cualquiera de estos juegos es un buen acompañante para una tarde-noche tranquila, en la que preveamos que no habrá interrupciones que nos dejen sin tiempo para terminar una partida profunda y muy temática.


Eclipse

Eclipse

Como fin de fiesta por todo lo alto dejamos para la madrugada del último día uno de los pesos pesados de los títulos de ciencia ficción espacial. Este Eclipse sí que es realmente un 4X total en el vamos a tomar el papel de líderes de una raza perdida en el espacio que debe expandirse y desarrollarse científica y técnicamente.

El tablero de juego, que representa el espacio exterior, se genera de forma aleatoria según vamos explorando nuevas estrellas, gracias a unos hexágonos en los que se muestran los planetas de cada sistema solar que tienen diferentes características o que incluso pueden estar habitados por los restos de una lejana civilizacón. Como es normal con casi total seguridad en algún momento llegaremos a entrar en contacto con las razas del resto de jugadores, pudiendo utilizar entonces algunas ligeras opciones de diplomacia o bien declararles la guerra.

Además de la exploración y la vertiente bélica también debemos mejorar nuestro nivel de ciencia para realizar descubrimientos científicos que nos permitan superarnos en diversos campos como pueden ser avances tecnológicos para nuestras naves, mejoras de la economía o de la propia producción de tecnología.

Inicialmente cada jugador puede utilizar una raza de tipo humano, con sus trasfondos históricos diferentes pero iguales a nivel de jugabilidad, o bien escoger alguna de las razas alienígenas que tienen características muy distintas y le dan mucho color al juego.

Mi equipo de incondicionales preparando la última larga noche de Zona Lúdica

Mi equipo de incondicionales preparando la última larga noche de Zona Lúdica

A mi esta primera partida me encantó, y me sentí realmente como si fuera el guía de mi raza por la galaxia. Durante el juego fui atacado por mi vecino y reducido casi a la mínima expresión, pero pude resistir de forma heroica en un mundo lejano hasta que otro jugador atacó el imperio de mi enemigo en otra zona y le obligó a desviar recursos, momento que yo utilicé para vengarme y reconquistar parte de mi territorio perdido. Todo parecía salido de una película.

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