Analisis: Blacksmith

El herrero más ambicioso desde el que te vendía puñales en Skyrim

Fire Cycle Games nos presentan Blacksmith, un juego indie que trata sobre un herrero que es el único adulto cuerdo y funcional capaz de mantener el tejido social de un pueblo en decadencia, es algo así como soy leyenda pero sin ametralladoras ni CGI. Bueno no es como soy Leyenda pero poco le falta la verdad. Espero que estéis preparados para salvar a vuestra pueblo y pegar martillazos contra hierros al rojo vivo por que hoy reseñamos ¡BLACKSMITH!

En Blacksmith encarnamos al Herrero, un tipo workahólico que vive en su propio taller, es un poco como los chinos farmers a los que pagas veinte pavos para que te suban personajes en el WoW y duermen debajo de la mesa de su escritorio. En este caso es menos extremos por que nuestro hombre el Herrero no está esclavizado en una nave industrial llena de gente jugando dieciocho horas diarias mientras reciben latigazos, no. Eso sucede en la mina, donde vive un tipo que su única misión en la vida es picar piedra y contener las hordas de goblins que habitan las profundidades, ese tipo es el verdadero héroe de Blacksmith, pero la historia no la escriben los que hacen el trabajo sucio, F.

Pues nuestro personaje vive en un pueblo el cual podría perfectamente haber sufrido una guerra civil o un ataque relámpago de algun ejercito guerrillero salvaje de las estepas de la muerte mortal, por que están en la mierda. hay pocos edificios y algunos de ellos están destruidos, tenemos una taberna, un castillo, la herrería, el albañil (en inglés es masonry ¿wtf el albañil del juego es un masón? ¿Que clase de rituales se hacen en este edificio?) una iglesia en ruinas y por supuesto la mina.

El gameplay de Blacksmith se basa en dos mecánicas principales: la herrería y los combates. Vendrán aldeanos a pedirnos utensilios y tendremos que mandar a guerreros a liarse de hostias contra bandidos y monstruos. Me flipa que la administración del pueblo esté tan rota que dejen al herrero gestionar el ejército.

Herrería es simple, pegarle martillazos a un yunque clicando en los puntos que nos indiquen hasta convertir esa masa de hierro en la legendaria Uchigatana. Para esto necesitaremos materiales, los cuales podremos comerciar con los pueblerinos o arrancarselo a nuestros mineros esclavos de sus sucias y desnutridas manos. Con tiempo e inversión en I+D podremos desarrollar nuevas herramientas y armas para vender. El capitalismo también mueve este mundo, es lo que hay.

Los combates van básicamente de elegir a un guerrero y mandarlo a cumplir misiones, las cuales son ir por un camino caminando (en tu mente pueden ir corriendo) metiendo sopapos a todo lo que se le cruce por delante. Mi favorito es Akira y estaba pensando en qué referencia a Dark Souls meter aquí pero la verdad es que mejor que no. Los combates son por turnos, te pegan y pegas. Atacar es automático pero podremos usar voluntariamente el objeto secundario que llevemos encima. Si llevamos shuriken pues los lanzamos, si llevamos un escudo pues nos cubrimos, el caso es que si tenemos un numero de veces que podemos usar este objeto y si las gastamos pues obviamente se acaban (xd). Entonces de parry nada, olvidarse mi gente. 

El principal problema que le veo al gameplay viene principalmente en los combates, los cuales son automáticos en cierta medida, al principio puede ser un poco frustrante enfrentar a varios enemigos y quedarte sin pociones, escudo u arco. No sé, en cierta forma es parte del sistema de progresión, a medida que avanzamos podemos equipar mejor a nuestros héroes. Sea como sea armate de paciencia por que vas a tener que repetir misiones alguna que otra vez por que te van a matar a saco.

Artísticamente Blacksmith se mueve entre un estilo paper mario y un low poly simple pero bonito. Los personajes son figuras planas y los fondos son 3D. De hecho incluso algunos objetos del fondo también son dibujos. los personajes son gorditos y entrañables, está nuestro herrero, nuestro esclavo minero, nuestro samurai Akira, los goblins, los pueblerinos y muchos más. 

A ver yo me dedico a la ilustración y aunque mi profesión no es un dato indispensable para darse cuenta de en qué flaquea el juego, lo cierto es que me saca de la inmersión el hecho de que los escenarios estén tan vacíos, esto con el tiempo cambia a medida que vas progresando en la campaña y pienso que si el objetivo era mostrar el estado del pueblo antes y después pues eso está chachi. Otro tema es la integración del 3D con el 2D que puede chocar un poco, pero eso puede ser mis neuras y que alguien que no esté tan condicionado no le moleste.

Alrededor de Fire Cycle Games se ha creado una comunidad de jugadores que activamente envían críticas sobre el juego para mejorarlo y los devs las reciben constantemente. Me parece muy bonito esta dinámica por que seamos sinceros, este juego es bastante de nicho y que la gente eche una mano para mejorar el título pues viene increíble. 

El otro día estaba visionando Jurassic Park II: El mundo perdido y por alguna razón se me vino a la mente este título. Si bien la primera parte de la trilogía de Spielberg se puede considerar una obra maestra también esta maestría nace entre otras muchas cosas de no abarcar más de lo que se debía abarcar. El mundo perdido es una gran película pero ni de lejos supera a la primera cinta. Creo que a Fire Cycles les ha sucedido algo por el estilo. La idea es buena, bastante, pero es su primer juego que yo sepa y el estudio es algo pequeño. Quizás este proyecto era demasiado ambicioso, aunque las limitaciones son las que provocan las mejores ideas y proyectos. 

En estos momentos nuestros chicos de los Ciclos del Fuego se hallan desarrollando Human Factory, el cual será su segundo título hasta la fecha y por lo que he podido ver bastante más centrado. Mucho ánimo para este estudio y para todos los que estéis desarrollando juegos por el mundo, sois la gran esperanza de este nuestro querido mundo de la videojuegación.

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