Opinión, odio, orgullo, y prejuicios

Y quizas zombies, pero no me hagais mucho caso

No soy periodista de videojuegos, y que dios me libre de intentar hacerme pasar por uno. Bastantes problemas tienen ellos ya como para tener que lidiar con el hijo de la señora Rodríguez. Solo soy un viciado más al que le gusta compartir su opinión sobre el mundillo, y hacerse eco de lo que acontece en -y alrededor de- él, dentro de lo que el léxico que ha aprendido durante sus años de escolarización, y por la cultura que le ha rodeado, se lo permiten. Y no soy el único, como lo demuestra la gente bella y guapa que forma esta agradable casa de tonos blancos, grises, y rojos.

El caso es que un tweet que nos enseñó el compañero @selectfool el pasado jueves, junto con las repercusiones que ha ido generando el video que ha realizado DayoScript sobre el periodismo en los videojuegos -y que si no lo habeis visto, ya estais tardando- me ha dejado pensando desde el otro dia al respecto del tema. El tweet era el siguiente:

Forma parte de una serie de tweets donde Albert García López expone su opinión sobre el tema, pero yo me he quedado con ese exactamente por lo que dice. Y es muy cierto que hacer un periodismo de calidad es complicado, y la repercusión que genera a veces es mínima debido a la brutal y estúpida competencia que existe en el sector -algún dia hablaré sobre ese asunto-. Pero sobre que opinar es barato y fácil: sí, pero depende.

Opinión como deporte de riesgo

Realmente opinar sí es barato y fácil. En internet es lo mas sencillo que se puede hacer. En su dia existían las BBS y los foros donde la gente conversaba y exponía sus argumentos. El boom de la web 2.0 abrió el campo no solo a los bloggers, sino a los comentarios de la gente a los mismos debajo de sus entradas. Las redes sociales han facilitado aún más el proceso, y lo audiovisual está acaparando el centro de la opinión entre videos y podcasts. Sí, opinar es fácil y barato. Solo tienes que tener un dispositivo y saber escribir en él.

Pero opinar actualmente conlleva un montón de riesgos. Dependiendo de tus argumentos, cómo los expongas, y dónde lo expongas, ten por seguro que el 75% de las reacciónes hacia tu opinión serán cualquier cosa menos un relajado y agradable debate donde compartir puntos de vista. Partamos de una base simple y sencilla: el ser humano es, generalmente, orgulloso. No suele encajar fácilmente que una persona tenga una opinión discordante a la suya. Y ojo que yo soy el primero en entonar el mea culpa, porque en muchas ocasiones peco de ello -sigo sin entender como hay gente ©WWEque no le guste el curry en las papas fritas-. Y la sencillez de opinión y respuesta hoy en dia en internet ha sacado ese factor a relucir cada vez más, haciendo virtualmente imposible no presenciar algún día una discusión enervada y desastrosa en algún foro o en alguna zona de comentarios. O peor aún, verse envuelto en una sin comerlo ni beberlo.

El hobby de los videojuegos es fascinante en el sentido de que llega a ser extremadamente polarizante. Puedes ver la mayor de las hermandades entre personas compartiendo sanamente charlas y partidas. Y al mismo tiempo, no mucho mas lejos de ahí, dos grupos de gente que les gusta exactamente lo mismo echándose pestes, insultos, y maldiciones gitanas los unos a los otros solo por que sus opiniones son diferentes. Y no hace falta mucho para que estalle una guerra de esas. Siempre hay alguien que saltará por orgullo en contra de alguna opinión de un comentario u foro, o simplemente defendiendo sus gustos personales intentando dejar los de la otra persona por los suelos no de muy buenas maneras. Y es algo que todos hemos visto. El que no lo haya hecho, que Dios todopoderoso estreche entre sus manos su alma inocente e impoluta, y haga bien en salvaguardarla.

Todo el mundo quiere tener razón. Pero aún así, sabiendo lo que hay, a algunos nos gusta debatir y compartir nuestras opiniones, intentando en todo momento que sea algo constructivo y agradable. Gamika nació precisamente por esa razón: porque nos encanta el mundillo de los videojuegos, y queríamos compartir nuestras opiniones y charlas entre colegas con más gente, a la vez que nos hacíamos eco de lo que iba pasando en el dia a dia. Y no nos hemos quedado solo en esta web. Todos nosotros solemos estar moviéndonos en webs, foros, y redes sociales compartiendo opiniones y conversando. Y ya os digo que muchas veces se le quitan las ganas a uno de seguir haciéndolo viendo el percal en algunos sitios.

Anaitgames. El hogar lejos del hogar.Confieso que una de las pocas webs en las que me gusta comentar y ver las opiniones de los demás en los mismos es Anait. Hay un ambiente de compañerismo y camaradería que da gusto, y siempre salgo mínimo con una sonrisa, o con una cosa nueva aprendida. Y me siento mal al ver que por mucho que intente opinar y dialogar en muchos otros sitios -por suerte no son el 100%- casi siempre todo acabe en insultos y desprecios. Me han llegado a decir absolutamente de todo, incluso cosas que no suenan a un lenguaje de los hombres ni por asomo, simplemente por que una de mis experiencias favoritas sean los Zelda, por poner un solo ejemplo. Incluso mostrar pruebas de que los argumentos de la otra persona son algo incorrectos, aun dando lugar a que pueda completar su opinión, da pie a una jauría de desprecio y amenazas.

Llegar a ver incluso amenazas de muerte en una discusión de teraflops es algo que le quita las ilusiones a uno. Pero a su vez, inspira a seguir intentando opinar razonablemente. Encontrar alguien que le guste lo que opinas, y lo entienda a pesar de que sus gustos personales contrarios no es imposible. Es difícil, pero no imposible. Todo el mundo es orgulloso y quiere tener razón, pero también hay gente a la que le gusta enriquecerse y pasar el tiempo leyendo y escuchando a los demás. Esos pocos son los que nos inspiran a seguir opinando.

Los talibanes de la opinión

Sin embargo, creo que este es uno de los problemas más grandes hoy día en la industria. Volviendo al tema de lo fácil y barato que es opinar, hay personas que han hecho de expresar lo que piensan un espectáculo que en muchas ocasiones deja que desear. Tienen la misma libertad que cualquiera de nosotros para opinar, y es algo que, a pesar de todo, hay que dejarles hacer. El principio de la libertad de expresión se basa en ello. Pero cuando la opinión es tóxica, no atiende a ningún hecho, y lo que busca es generar atención y conflicto por encima de todo, ya es algo que uno no puede ver como una simple opinión.

No pongo en tela de juicio que estas personas piensen o no realmente lo que exponen. No los conocemos en persona para saber bien en qué parte termina la opinión real, y en cuál empieza el espectáculo. El problema radica en las formas, y en ocasiones en el odio que desprenden. La mayoría de su contenido se puede resumir en ataques, odio, discriminación, y burlas.©WWE Todo hacia aquello que ellos no comparten o no les gusta. Y lo peor es que si no fuera por esas formas en bastantes ocasiones la opinión que quieren dar, el mensaje en sí, es totalmente valido y en algún caso hasta uno llega a compartirlo o sentirse identificado. Las formas es lo que hacen que sea imposible empatizar con ellos, con su opinión, y menos aún siquiera querer entablar un dialogo.

Su contenido siempre está lleno de prejuicios que están tremendamente choteados, desde que la prensa de videojuegos existe. Se retroalimentan de ellos mismos en muchísimas ocasiones para perpetuarlos, y dando como afirmaciones 100% verdaderas y exactas cosas que, a la mínima que se investigue un poco, igual tan ciertas no son. Y es efectivo: su mensaje llega a calar en la mente de los que les siguen, llegando a tenerlo como un evangelio. Y su lenguaje llega a extenderse en los comentarios y foros de otras webs que curiosamente son las que ellos mismos critican. Ese odio, ese hacer la gracieta a costa de otro, en ocasiones tiene el origen aquí, en estas personas.

¿Es justo que esos “comunicadores” tengan el peso que tienen para crear opinión, mientras que otros cuyo mensaje es mucho mas calmado, agradable, y dado a debate, no solo no llegan ni por asomo a la misma exposición, sino que son criticados y atacados en ocasiones por no realizar la misma forma fórmula en su contenido? Esto, señores, por desgracia, es algo subjetivo. Para mi desde luego que no lo es, pero a mucha gente le gusta. Puede que no sea correcto, y que sea un tipo de opinión que no debe de tenerse en cuenta. Una opinión que solo genera odio, orgullo, y mas prejuicios. El ingrediente principal del salseo que domina muchas veces otras webs. Pero es una opinión. Más o menos válida que otras, pero una opinión al fin y al cabo.

Nuestra es la responsabilidad de que tengan más o menos visibilidad. Está en nuestra mano el querer o no que su opinión sea más conocida o que caiga en la indiferencia. Pero como dije antes, es algo totalmente subjetivo. Como los payasos. A mucha gente le gustan los payasos, pero a otros tantos les dan miedo. Aunque ya os digo yo que en este caso, Pennywise está algo cansado de la competencia desleal.

¿Pero por qué tanto odio?

Puede que mis palabras de ahora sean un poco polémicas, pero creo que es algo que hay que decir: la prensa de videojuegos tiene parte de culpa en el odio que se genera hacia los periodistas y hacia ciertas opiniones, y es responsable en bastante medida del nacimiento de los “opinadores profesionales” de comentaba anteriormente. No es la totalidad de la prensa, por supuesto. Ni siquiera diría que llegue a ser el 50% de la misma. Pero sí es verdad que las tácticas de algunas publicaciones para lograr más ingresos y tener más visitas han generado muchas veces reacciones que han dado lugar a muchos de los prejuicios que se le achacan.

©WWELos periodistas son unos mandados: ellos tienen que publicar lo que les parezca interesante o adecuado dentro de la linea editorial que le han marcado desde la dirección. Muchas veces publican cosas que no concuerdan con sus principios, pero es su trabajo y hay que comer, que del aire no se vive. Son los que menos merecen el odio de la gente la inmensa mayoría de las veces, y aún así les cae la mierda porque son la primera línea de defensa. El amarillismo, la desinformación, y los “puede… o no” que pueblan la mayoría de las publicaciones vienen ordenadas desde arriba, y muchas veces hay que ceder.

Sí es cierto que en algunos medios, el amarillismo llega a nivel de Hepatitis C, y aparenta en todo momento que su objetivo no es informar sino conseguir el mayor numero de visitas para poder tener la mayor publicidad posible, dejando la calidad del contenido que se publica a un nivel bastante cuestionable. La publicidad es la que manda hoy día a la hora de mantener una web, y es la que genera el dinero con el que después se paga a los empleados. Y ojo, son totalmente libres de quejarse por los ataques, pero deberían ser más consecuentes con sus acciones.

Aquí es más válido que nunca el dicho “pagan justos por pecadores”. La gente ve cosas en esas publicaciones que les disgustan, y cuando intentan expresar su opinión sobre ello, se ven sin ningún tipo de respuesta, o directamente censurados, por lo que buscan otros medios para poder expresar su desacuerdo. No son muchas las webs que actuan así, pero al dicho anterior me remito. Es algo que acaba expandiéndose a todas, aunque algunas no encajen dentro del tipo de web que comentaba antes. Y tampoco es algo que sea nuevo o exclusivo de la era digital.

En la época dorada de la prensa escrita de videojuegos, donde HobbyConsolas y Super Juegos eran las que cortaban el bacalao, las acciones de una llevaban a algunos de sus lectores a expresarse en la publicación de la competencia, e incluso alguna publicación aprovechaba la situación para generar polémica y conseguir así más ventas. Quizás algunos no lo recuerden, pero MegaSega fue una revista bastante gamberra que tiraba barro a saco a las revistas de HobbyPress de una manera que parecía obsesiva en algunas ocasiones, y alimentaba mucho el conflicto entre jugadores a la hora de discutir quien era mejor, si Sega o Nintendo. Pero sí, es cierto que yo solo vi el primer número de la Hi-Tech. Ahí Mega Golfo llevaba razón.
Ya en aquella época la prensa se empezaba a decantar más por una marca que otra, y las compañías lo alimentaban de una manera bastante agresiva con sus anuncios y sus campañas, que en muchas ocasiones buscaban más el impacto y el conflicto que anunciar el producto en sí –este grandioso Flickr de Jonathan Taylor os refrescará la memoria-. Había que publicar muchas cosas y responder muchas cartas, intentando mantener las ventas altas gracias al interés. Si había que alimentar el conflicto, se alimentaba, y si había que generar opinión, se hacía. Y sí, ya por aquella época existía el amarillismo. Se confirmaban juegos con solo una o dos pantallas como prueba que después no salían, pero no se corregía nada, o se desinformaba guapamente porque así se llamaría la atención -“Ten seguro que Metroid Prime saldrá en Playstation 2. No lo está desarrollando Nintendo, sino otra compañia, Retro Studios. Por lo que su salida en la consola de Sony está asegurada”-.

Y eso se ha arrastrado hasta la actualidad. Las compañías, con el marketing, tienen peso a la hora de influir en lo que una publicación pueda publicar o analizar, y estas publicaciones quieren tener el mayor tráfico posible como sea. Y es algo totalmente lógico e incluso asumible, porque así es como funciona la prensa. Los maletines NO EXISTEN, pero no se puede decir lo mismo de las presiones. Guillem Caballé dijo en una entrevista que por decir en uno de los Pixel que presentaba para Meristation que Resident Evil 6 era una mierda, Capcóm echó para atrás una campaña de marketing con la publicación veterana de videojuegos online en España. Y eso pasa y pasará en muchas otras publicaciónes. ¿Las ediciones especiales para la prensa de algunos titulos? Esas ediciones existen desde la época de los 16 bits. No es algo nuevo y ya desde entonces podía mosquear un poco, pero no es para rasgarse las vestiduras ahora.

Todo eso lo han ido viendo los usuarios y lectores en las revistas de papel y en las publicaciones online desde el principio del medio. Es algo que se ha ido fraguando en el colectivo con el tiempo, y que algunas publicaciones siguen haciendo, mientras otras intentan escapar de ello a costa de perder ingresos. Pero también se ven metidas en el mismo saco hagan lo que hagan. Son victimas injustas. Daños colaterales de lo que han hecho otros. Muchos medios podrían empezar a solucionar el tema simplemente siendo consecuentes con sus acciones, y ejerciendo una mejor moderación en los comentarios de sus usuarios. No parar a tiempo una discusión solo genera más odio,

Los prejuicios son difíciles de superar

Otra cosa que genera odio a la hora de opinar son los prejuicios que pueblan las mentes de muchos aficionados. Y en esto ya no tienen tanta culpa los medios -puede que alguno sí, pero eso ya lo dejo a vuestro juicio-. Con el paso del tiempo y de la influencia de la sociedad y del entorno, ciertos prejuicios han calado tan hondo que son difíciles de combatir. Se suele dar por sentado que si sientes predilección por una compañía, por un estilo de juego o por un titulo en concreto, ya eres de cierta forma. Ahí es donde nacen las nomenclaturas que se usan de forma despectiva actualmente -niño rata la que más- y es lo que muchos suelen tener en cuenta a la hora de despreciar tu opinión o empezar una discusión que no lleva a ninguna parte.

©WWEPodemos coger dos opiniones totalmente similares sobre un juego o una consola. Totalmente similares palabra por palabra, solo cambiando el nombre del juego o el de la consola. Y las dos generaran dos reacciones totalmente dispares, cuando en el fondo es exactamente lo mismo. Sé que no estoy descubriendo la pólvora, pero es algo que está ahí. E intentar combatir esos prejuicios es complicado. Los que quieren erradicarlos suelen ser tratados de forma despectiva. Y cuando un medio, en vez de combatirlos, los perpetúa aludiendo a su línea editorial, solo se hace más grande el problema.

Nintendero, sonyer, xboxer, seguero… Son etiquetas que nada más leerlas, algunas cosas se nos vienen a la cabeza. Son prejuicios que ya tenemos inculcados de tanto verlos aunque sea involuntariamente en las opiniones de los demás. Y hay que tener cuidado para que no condicionen nuestra opinión, porque se puede caer en tópicos innecesarios. No es una cuestión de corrección o autocensura, sino de intentar simplemente evitar usarlos de la forma más trillada. Seguramente cualquiera de ellos los usen otras personas como un insulto o un desprecio como base de su argumentación. ¿Es eso lo que queremos perpetuar?

Y no voy a entrar en el asunto de si eres mujer y te gustan los videojuegos, porque eso es ya algo realmente deplorable. Ahí los prejuicios son gargantuescos, al punto de que la mayoría de la gente “adivina” el grado de afición de la persona debido a su atractivo físico. Ya os adelanto que para muchos ese grado siempre será cero o menos que cero. Y si eres mujer y periodista de videojuegos lo que puedes llegar a leer te hace perder la fe en la gente totalmente. ¿Respeto? No señor, ahí de eso no hay.

Todo lo anterior se mantiene a pesar de todos los intentos de la gente por erradicar esos prejuicios. Porque no solo hay algunos medios que los perpetúan, sino que hay aficionados que los usan como base de sus opiniones 24/7. Un mensaje totalmente plagado de prejuicios que se repite una y otra vez sin fin.


En definitiva: opinar puede ser barato y fácil, o costoso y difícil. Todo depende de quién realice esa opinión, y con qué intenciones las haga. Para mi, opinar es costoso y difícil. Me cuesta ponerme a escribir porque no sé si encontraré gente a la que le interese mi opinión, o que quiera debatirla, que es la intención con la que suelo opinar. Me es difícil porque muchas veces la reacción que veo es desagradable o directamente busca la polémica fácil. Es algo que me pasa a diario, y que a veces me hace plantearme si merece la pena hacerlo.

Después pienso que no soy periodista. Que no gano dinero con esto. Que lo hago en los ratos libres que tengo, porque tengo el gusanillo de hacerlo. Y sé que no estoy solo porque todos los compañeros que formamos esta casa lo hacemos exactamente con las mismas ganas y las mismas motivaciones. Y que no es algo exclusivo de esta web. Veo muchas otras páginas, otras webs, con poco tráfico pero un contenido brillante -os animo a que le echéis un ojo a Pixelacos-. Unas opiniones que da gusto leer, y que quieres debatir. O que te han dejado tan claro todo que realmente no quieres debatirlo: te quedas encantado con lo que has leído.

Habrá prejuicios, habrá orgullo, y habrá odio. Nunca se sabe. Hay gente a la que la polémica le encanta y le es rentable. Otros preferimos decir lo que pensamos, y si podemos pasar un buen rato, e incluso reírnos con ello, mejor. Habrá un día que no quiera opinar más, sea por el motivo que sea. Pero con suerte, ese día tardará en llegar. Mientras tanto, sigue habiendo videojuegos que jugar, y opiniones que compartir.

PS: ¡Que vuelva Gamerah, por dios! No he dicho nada.

©WWE

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Rosmén ÁlvarezSito_pixelacos Autores de comentarios recientes
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estoy muy de acuerdo contigo, Rosmen. Hay demasiado fanatismo, demasiado odio. Y aunque suene a muy topico, los videjuegos estan para divertir, no para crear malos rollos con discusiones estupidas. Es algo que aprendí hace mucho tiempo. Por eso no frecuento foros mas que los 2 que ya conoces. Y no son foros mainstream.

Respecto al periodismo videojueguil, pues solo recurro a webs de videojuegos para enterarme de noticias, y leerlas con un filtro mental para quedarme solo con la parte objetiva de la misma. No me gusta ni leer reviews, ni opiniones de gente que ademas de ser imparciales, tienen un conocimiento sobre videojuegos bastante limitado.

Gracias por mencionarnos!