Crónica de la Ludum Dare Gran Canaria 35

Rápido repaso a la historia de un evento express.

Después de un tranquilo vuelo dirección a Gran Canaria (con chocolatina pero sin agua), llegábamos a Las Palmas a eso de las 6 de  la tarde; justo a tiempo para montar nuestro equipo en INCUBE-SPEGC (Infecar) donde la Ludum Dare Gran Canaria Primavera 2016 comenzaría con las charlas de los invitados, ¡y qué charlas!

David Alonso Urbano (Video Game Design & Development (Esne – UCJC) explicó los métodos de trabajo de una gran empresa y metodologías de trabajo útil.  Juan Pablo Ordoñez (Speaker at Gamification Spain Meetup (GSM) remarcó su funciones como mentor de los proyectos y acelerador, dándole a los asistentes algunas recomendaciones en las que se tienen que centrar, y en dónde tienen que invertir su esfuerzo para entregar el proyecto a tiempo. Luis Antón nos ilustró sobre desarrollo express, su labores como mentor y la importancia de la JAM. Agustín Trujillo (Profesor ULPGC) presentó el Postgrado de creación de videojuegos en la Universidad de Las Palmas, un curso con todas las disciplinas que pueden necesitar para mejorar su habilidades en la creación. 

Después de la presentación de los mentores, de los horarios y de las últimas indicaciones a los casi 100 participantes de esta edición, llegó uno de esos momentos claves de la jornada: La creación de los grupos de desarrollo. Para una tarea tan delicada, ya que la formación es totalmente aleatoria, Luis Antón recurrió a un truco muy divertido para que los asistentes rompieran rápidamente el hielo y conectaran con facilidad. Se trataba de repartir de forma aleatoria papeles con nombres de animales y que, después, todo el mundo tenía que imitar el sonido de ese animal dando vueltas por la sala. De este modo, cada participante con los mismo animales quedaban agrupados de manera amena y fácil. Todo un show visto desde fuera y muy divertido desde dentro.

Con los grupos de desarrollo ya listos (oscilaban entre 4 y 6 integrantes), las presentaciones pertinentes acabadas y todo preparado para el fin de semana, llegó el momento de la cena. Un montón de pizzas son el broche perfecto para unas jornadas cargadas de charlas, emociones fuertes y un montón de cosas interesantes por aprender. 

La mañana del sábado, aparte de un montón de sueño, nos dejaba ya la cabeza puesta en la temática de esta edición: Cambiaformas. Algo que a priori puede dar mucho juego pero si te despistas puede hacer que te estanques en un concepto y pierdas un montón de tiempo, algo que en una JAM es casi como el oro o el café. 

Desde primera hora de la mañana los participantes estuvieron a tope haciendo brainstorming, incluso antes de que abriera el recinto. Algunos chicos me comentaban que, al formar los grupos, se dejaron sus teléfonos y esperaron hasta la salida de la temática a las 2 de la mañana para amanecer con una idea general —¡verdaderos valientes!—. Durante las siguientes dos/tres horas las pizarras no daban abasto: se llenaban de conceptos, dibujos, mecánicas, ideas,… Incluso algunos apuntes en código para no perder nada de vista. Una verdadera sopa de ideas en una sala que respiraba creatividad en todas las esquinas. 

Aquí fue cuando las figuras de los mentores fue clave, empezando a marcar ritmos de trabajo y desarrollo, pero dejando siempre un tiempo para que evolucionaran de manera natural. Veías como se movían de una mesa a otra atendiendo dudas de varias naturalezas. Era crucial para los equipos que no se estancaran mucho buscando una buena idea, y si que buscaran algo que les funcionara y fuera factible desarrollarla en tan poco tiempo. 

El día fue pasando y durante el sábado recibieron visitas como las de Brendan McCaffrey, un ilustrador con trabajos para Battlefront, Hardline, Most Wanted y muchísimos más; vamos, una verdadera estrella invitada con 15 años de experiencia como artista a sus espaldas. También se pasó Herbie Cans, una Animadora 2D/Flash e ilustradora, además de ser directora en YesLand Studio. En la entrevista que nos concedió, Herbie nos comentó algo sobre sus trabajos en videojuegos. Los chicos de Lethal Games se pasaron con su demo de Ren-Hu que probamos el sábado, y seguramente desde entonces Giacomo Vaccari y su equipo han realizado muchos cambios con el Feedback que le dieron en el evento.

Las horas del sábado fueron pasando y los mentores decidieron que, antes de almorzar, tenían que tener ya todo listo para empezar a montar el juego. Se acabaron las ideas, se acabaron las pizarras. Ahora tocaba fuego real y pasar a los teclados. Para nosotros en esa parte del día empezaba también lo bueno: Ver cómo la gente comenzaba a darle a las teclas es lo que más nos gusta, y aprovechamos el resto de la tarde para estar con los chicos, preguntarles sus ideas y ver cómo enfocaría el prototipo —siempre desde el respeto a su trabajo y sin molestar. Al final del día ya podíamos apreciar alguna que otra cosa en movimiento, y con los primeros gráficos en funcionamiento nos fuimos todos a casa a descansar para recuperar fuerzas. El domingo se veía corto para todo lo que quedaba. Tengo que reconocer que a la mañana siguiente las sábanas pensaban un poco más de la cuenta, pero una vez ya en pie las ganas y las energías volvían. Ducha, desayuno y todo listo para el ultimo día de la LDGC 35.  

Al llegar al INCUBE, un poco antes de la hora de apertura, mis compañeros y yo vimos una estampa que nos llamó mucho la atención: Un montón de participantes ya estaban en el recinto antes de la hora de apertura para ir trabajando conceptos y mecánicas, apiñados en el suelo de la puerta con caras que iban desde el cansancio a la ilusión de su trabajo —algo que nos sorprendió gratamente. Algunos incluso estaban desayunando sentados en los bancos, mientras tenía el portátil a un lado del asiento repasando código.

La mañana del domingo la aprovechamos para repasar algunas ideas con los mentores. La capacidad de trabajar en equipo que desarrollas o la superación personal de sacar un juego en tan poco tiempo, son algunas claves que nos dejaron muchas de las personas con las que hablamos. Mientras los participantes estaban en una especie de estado zen en el que solo miraban a sus compañeros y a sus pantallas, podías sentir las ganas que cada uno de ellos estaba echando en su prototipo, hasta tal punto que era contagioso. Después del parón para comer empezaron a caer las primeras partidas a los más avanzados de la clase, con verdaderas sorpresas. A los que les quedaba algo por terminar o encajar era realmente poco, apenas un par de retoques porque a las 5:30 de la tarde empezarían las presentaciones. 

Como se dijo en la sala: Campana y se acabó: Cada grupo de trabajo tenia que compilar el juego, subirlo al Itch.io creado para la ocasión y cruzar los dedos para que todo estuviese como ellos querían. Una vez terminado estos procedimientos regresamos a la sala de conferencia donde cada uno exponía su prototipo, explicando la experiencia de estos días. Sin ninguna duda, un momento mágico donde apreciabas la cara de ilusión de cada uno de los casi 100 participantes. 

De los juegos hablaremos en otro articulo dedicado especialmente para ellos. En esta entrada quería dejar patente lo bien que se lo pasaron esos muchachos en una experiencia, que como todas las Ludum Dare, son únicas y diría que irrepetibles. De cada edición sacas algo nuevo, nuevos amigos, o simplemente una nueva experiencia de superación. Mención especial a todos y cada uno de los colaboradores, conferenciantes y tutores que estuvieron de lujo. Nosotros nos llevamos una mochila de cosas nuevas que no tiene precio y ya estamos deseosos de que llegue agosto para repetir. 

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Javier AlmenaraAgustín Trujillo Pino Autores de comentarios recientes
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Agustín Trujillo Pino
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Agustín Trujillo Pino

La verdad es que la LDGC ha ido creciendo en cada edición y subiendo el listón de forma espectacular. Pude hablar un ratillo con Adrián Rivero, auténtico pulmón del evento, y ya los planes que está barajando para próximas ediciones prometen mucho. Es difícil explicar las sensaciones que viven los chicos que participan a la gente que nunca ha venido a una Ludum. La experiencia es brutal. Y además, los contactos profesionales que haces, las cosas que aprendes, y los amigos que formas, eso no tiene precio.

Enhorabuena a todos los organizadores y participantes.