Análisis de Maldita Castilla EX para Switch

¡Por Dios y por Castilla!

Cada cosa tiene su lugar en esta vida. Es una máxima muy simple y, a su vez, algo complicada y siniestra. Porque realmente nadie puede saber si el vaso de agua que tenemos en la mesita de noche para esos despertares con sabores a añejo vil en la boca está realmente en su lugar correcto. Su utilidad está fuera de toda dudas, pero ¿es la mesita de noche su situación adecuada, o su ubicación correcta se encuentra al lado del grifo del lavamanos? Para casos como este, la respuesta es simple: los dos lugares son absolutamente acertados, pero en uno se disfruta un poco mas que en otro. Lo mismo que pasa con Maldita Castilla EX en Switch.

Por las manos de este humilde servidor han pasado todas las versiones posibles de Maldita Castilla. Desde la primera versión lanzada allá por 2012 gratuitamente para pc, totalmente gratuita, y realizada con el amor y dedicación de la que siempre hace gala Locomalito, con su inseparable Gryzor87 al mando del apartado musical. Ese homenaje patrio a Ghost & Goblins y Ghouls & Ghosts me cautivo desde el primer momento, y me tuvo enganchado una buena temporada. Despues, en 2016, se anunció la versión extendida, donde Locomalito se alió con Abylight Studios para lanzar el juego de forma comercial. Esa vez lo disfruté en 3DS, con bastante dicha, y disfrutando de los cambios y añadidos que Locomalito aprovechó para incluir en el juego. Y ahora, después de haber pasado por 3DS, Steam, PSVita, PS4, y Xbox ONE, ahora Maldita Castilla EX llega a Nintendo Switch. Y oh hermano…

Las aventuras de Don Ramiro en Tolomera del Rey son, como casi todo lo que hace Locomalito, un homenaje en su base a aquellos juegos arcade que disfrutábamos muchos de jóvenes. Pero además es un juego muy bien hecho con un gran desafío en sus formas y mecánicas. De entrada es imposible no recordar al titulo de Capcom en el que se inspira, pero en cuanto avanzas un poco ya empiezas a darte cuenta de los pequeños cambios que le dan mas personalidad al juego. Los tres corazones que tenemos como puntos de vida hace que cambiemos la forma de jugar y la percepción del entorno, permitiéndonos asumir algo mas de riesgo. Un entorno, por cierto, preciosamente diseñado y muy bien planeado, que junto a todos los detalles, secretos, y referencias que contienen, hace que den mas ganas de recorrerlo a pesar de morir muchas veces en ellos, sea por los mismos, o por los monstruos que lo habitan.

Porque morir, seguramente se muera mucho. El juego puede no ser largo (ocho niveles, dos mas en esta versión extendida sobre los que existían en la versión original), y en una hora y algo se puede completar. Pero la dificultad y el desafío de este juego está a la par de los de aquella época de la que recoge el testigo. Hay que ser muy habilidoso y llegar a conocer bien los niveles y todos los recovecos de cada uno para poder llegar a completarlo del tirón sin necesidad de usar ninguna continuación, o ya siquiera hacerlo sin perder una vida. Por suerte contamos con continuaciones infinitas que nos devuelven al principio del nivel en cuanto perdamos todas las vidas, pero a costa de volver a cero nuestra puntuación. Llegar a dominar el juego al punto de poder lograr avanzar sin sufrir mucho es muy satisfactorio, pero hay que currárselo para llegar ahí. Conocer los niveles, los enemigos y sus patrones, las armas que podemos conseguir y su uso, adaptarnos a la que mejor sepamos usar…

Antes dije que este titulo, comparado con su versión original, incluye dos niveles mas. Pero ahí no acaban los extras. La adición de esos niveles hace que el numero de jefes en el juego ascienda a 19, y que el total de enemigos también suba a 48. Tambien incluye un códice, en el que podremos consultar muchas cosas relativas al juego, como son los personajes, objetos, enemigos, jefes, banda sonora, etc. Y para completar los añadidos, esta edición incluye varios logros, denominados en Switch “hazañas”, para satisfacer a los que quieren un reto completista. Muchos de esos logros tienen que ver con muchos secretos ocultos que hay desperdigados por los niveles. Algunos bastante lógicos, y otros mas rebuscados. Todos esos extras, junto con los pequeños cambios y correcciones que se han llevado a cabo para actualizar el juego, forman un conjunto formidable. Siempre y cuando no solo te mole revivir como eran las cosas en lo que a videojuegos se refiere hace un par de generaciones, sino verte cara a cara con un desafío que pondrá a prueba tu habilidad desde el minuto uno.

Retornando a lo que comentaba al principio, Maldita Castilla EX es perfecto en Switch. Le sienta como anillo al dedo a la consola. Puede parecer que no debería haber ninguna diferencia después de jugarlo en 3DS, pero si bien jugarlo en la tele con el dock es muy similar a jugarlo en otras plataformas, el tamaño de la pantalla y el menor ghosting de la misma comparada con la otra consola de Nintendo hace que sea mas interesante de jugar. Influye ese “it factor” que tiene Switch para que juegos que están disponibles en otras plataformas, al salir en esta se sientan rejuvenecidos e interesantes. Maldita Castilla EX y Nintendo Switch son una combinación tan buena como las natas y las fresas, como los huevos y el bacon, o como cinco duros y un batiburrillo de pixeles.

Este análisis ha sido realizado gracias a una clave del juego cedida por Abylight Studios para tal uso.

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