Análisis Firewatch

Quedamos en el quinto pino

F

irewatch ya nos había puesto los dientes largos a algunos con aquella aparición en el E3 del año pasado, dejándonos saber apenas un par de cosas acerca de él: Que era precioso gráficamente, que íbamos a estar acompañados por un walkie-talkie y nos dejó oír lo suficiente como para no saber nada de la historia prácticamente, pero de un modo tan misterioso que hizo que muchos como yo empezasen a fantasear con sobre qué creían que iba.

Y bueno, hace más o menos una semana este juego del estudio Campo Santo llegó tanto a PC como a PS4, y fue maravilloso.

El juego arranca con… texto. Y lo hace muy bien, de vez en cuando estos mensajitos que hacen que conozcas a tu personaje, desaparecen, y te dejan controlar a un hombre que llega, muy poco a poco, hasta una torre de guardabosques para empezar a trabajar allí, dándote cuenta de lo preciosos que son los gráficos. Aquí ha habido un detallito que me ha encantado: el inicio no está narrado. Puede que esto a algunos os parezca mal, pero a mí el estar leyendo esas frasecitas que englobaban algo mucho más grande, tan solo acompañado por una melodía muy minimalista, causó que me emocionara en varias ocasiones. ¡ESPERAD! Antes que nada, vamos a aclarar que me emociono muy fácilmente, con Inside Out lloré cuatro veces, y no es coña, así que tened eso en cuenta.

Al llegar a lo alto de la torre, colocas tus cosas, y al rato… aparece Delilah. Delilah es la guardabosques de al lado, bueno, está lejos, apenas se puede ver su torre desde la tuya, pero la parte de estar hablando con ella constantemente por tu Walkie-Talkie hace que notes como que está ahí, a tu lado, y acabes estableciendo una gran relación con ella. Además, en todas estas conversaciones serás tú el que elija lo que vaya a decir tu personaje, pudiendo hacerla reír o incluso enfadar. Quiero remarcar que son de las conversaciones más naturales que he visto nunca en un videojuego y además es inmersivo incluso en el plano físico con un control al estilo de un walkie-talkie trasladado directamente al mando, haciéndonos pulsar un gatillo que debemos mantener presionado mientras que con el otro gatillo elegimos nuestra respuesta, y finalmente soltamos el primero para que Henry responda. Es un diseño muy inteligente y brillante que nos hace empatizar mucho mas con el bueno de Henry. 

Tienes un par de herramientas con las que te vas a poder desplazar por el bosque, la más importante de ellas es el mapa, que te indica dónde narices estás gracias a un punto rojo (puedes desactivarlo en las opciones para que sea aún más realista), pero nunca el camino que debes seguir para llegar a tu objetivo, haciéndote descubrir nuevas rutas, y observar así el maravilloso paisaje que te rodea. De hecho en un momento consigues una cámara con la que puedes hacer fotos, y una vez que te pasas el juego te pasan un enlace por si quieres que te las impriman y te las manden. Detalle bastante curioso.

Sólo voy a decir que la historia está muy chula, y su comienzo no se nota nada forzado, lo cual me parece un mérito ya que empiezas con una jornada laboral completamente rutinaria y acabas como “OHDIOSMIOQUEHASIDOESOSOCORROAHNOESPERA”. No es un juego de terror, por si alguno lo pensaba, aunque al tener una inmersión tan poderosa te hará pasarlo mal en alguna ocasión… sobre todo cuando notas que te observan.


También se puede destacar la música, que creo que en ningún análisis la he mencionado, pero aquí es maravillosa, minimalista, y completamente relajante. Así en grandes rasgos lo definiría como un juego precioso, con una atmósfera bestial, una historia genial y un simulador de andar sin igual, Pero también tiene sus pegas, no está ni doblado ni subtitulado, y si no tienes un buen nivel de inglés es muy fácil que pases por alto muchos elementos de la historia. También hay que tener en cuenta que gran parte del juego vas a estar pateándote en un bosque sin que pase gran cosa. Esto, si vienes tan solo por la historia y no te parece guay pasear por entornos virtuales, pues se te hará aburrido.

En conclusión: Si te gustan los videojuegos, juégalo. No sólo por los gráficos y la historia, sino por la manera de presentártela. Hasta hace poco tiempo nunca me había fijado en la manera de narrar que tenía un juego, pero si te empiezas a fijar, te darás cuenta como casi todos recurren a las cinemáticas o a soltarte el argumento como si fueras un poco lento. Aquí, todo el argumento te lo presentan mediante conversaciones, y aparte hay objetos (cuadernos, apuntes…) que te puedes parar a leer, que no te presentan mucho más de la historia, pero hace que parezca todo más humano.

Poco más quiero decir, dura unas 4 o 5 horas, recomiendo pasárselo de una sentada. Me levantaría y aplaudiría a este juego, pero soy demasiado vago.