Medios, tecnología e investigación periodística

Cubrimos la conferencia de Tecnología en los medios de comunicación

El periodista de El Día, Humberto Gonar, ha sido el responsable de moderar esta charla. Los ponentes, Eva Mosquera,  (El Mundo), Chema Flores (El Economista) y Wicho Pedreira (Microsiervos) narraron su experiencia en el turbulento sector del los medios de comunicación españoles. La charla tuvo lugar en la sala de conferencias del Recinto Ferial y contó con un público más bien escueto, pero atento. 

La ponencia estuvo caracterizada por los continuos zascas a los grandes dueños de medios de comunicación en España, y su forma de entender la revolución comunicativa en la que nos encontramos. Eva y Chema, como trabajadores de estas empresas, coincidían en su análisis en que “a veces nos consideran los hermanos pequeños de otras secciones”, como dijo la periodista de El Mundo. Las secciones de ciencia y tecnología siguen vistas como esas rarezas secundarias que delegar en los geeks de turno. 

Además, el tratamiento de los contenidos web sigue estando atrasado. Se gasta mucho más tiempo volcando noticias de la versión en papel al contenido web y dando forma a notas de prensa, que haciendo investigación periodística. Todos los ponentes -moderador incluido-, coinciden en que se ha perdido la conciencia crítica a la hora de publicar informaciones. La obsesión, a veces quimérica, que los medios tienen con la inmediatez para atraer más tráfico, entorpece la labor de los profesionales. También explica Wicho que “se nota mucho cuando un periódico no cree en su versión web”, pues la falta de elaboración se hace evidente. 

La búsqueda desesperada de clickbaits por parte de los medios es otra muestra de ese problema. Titulares tales como ¿Qué famoso ha protagonizado el último escándalo sexual?; Las 15 costumbres que dos mejores amigas nunca pierden, la 6 te encantará; ¿Quién es la nueva novia de CR7? etc., son para ellos una “horrible” falta de integridad profesional. También han criticado el gusto que los telediarios han desarrollado por dedicar espacios diarios a vídeos virales. No solo por lo poco profesional y rocambolesco del asunto, sino también porque carece de cualquier valor informativo (y si ya es viral, probablemente los espectadores lo han visto en internet). 

El papel fue otro importante foco de debate. Todos los ponentes coinciden en la inutilidad de seguir luchando con otros formatos por la información de actualidad. “Toca reinventarse. El papel tendrá problemas a corto plazo si no cambia”, opinó Chema. No se trata en ningún caso que deba desaparecer la prensa de papel, pues todos señalaron su importancia. Pero el modelo debe aspirar a una información más crítica, analítica y documentada de todas sus informaciones. Eva celebró la utilización en algunas redacciones a nivel mundial de algoritmos capaces de redactar noticias en pocos minutos. Para ella, esto no significa “que vayamos a perder el trabajo, al contrario, nos quitará paja para poder centrarnos en la investigación en profundidad”. 

Sobre el intrusismo laboral, ocurrió un suceso curioso. Wicho reconoció abiertamente que él, si bien lleva años escribiendo y granjeándose influencia, no es periodista. Trabaja como informático y además lleva décadas escribiendo en Microsiervos. Eva y Chema, ambos con carrera de periodismo, rechazaron considerar a eso intrusismo. Aseguraron que muchas veces es preferible estudiar la disciplina en la que te quieres especializar, y combinarlo con un posgrado de comunicación. “A mí me parece bien. Hace falta que quien escribe sepa de qué habla”, argumentó Eva. 

Las redes sociales son instrumentos útiles para comunicar efectivamente, pero algunos medios siguen cometiendo errores. Twitter, por su propia estructura, es una red social basada en la más absoluta inmediatez. Es útil para lanzar titulares, últimas horas, adelantos, etc. En otra red social como Facebook, en la que el spam masivo abruma demasiado al usuario. Eva aconseja utilizarlo para publicar de vídeos y noticias muy elaboradas, contenido de calidad con potencial de atraer lectores. 

Todos aprovecharon los momentos finales para mantener un debate abierto sobre la calidad del periodismo actualmente. En esta situación, diferenciaron una tendencia inmovilista y mercantilizada, la cual ve con malos ojos cualquier cambio en el sector; la otra, son aquellos que buscan replantear cómo se hace la información y renovar el concepto de investigación periodística. Adaptarse a los nuevos formatos y recuperar el contrato social con los lectores son los lemas de su alegato. Tampoco se muestran crédulos, “uno de los problemas más gordos es que no hay predisposición a adaptarse por parte de las grandes empresas, […] y así es casi imposible”, sentenció Wicho. 

 

 

 

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