#Gamisofía: ¿Soy libre?

Tu libertad termina donde empieza el muro invisible de los mundos abiertos

[Álvaro]: Recordemos, decir es hacer. Por lo tanto, si te digo que eres libre ¿Eres libre automáticamente?

[Amigo 1]: Soy libre de darte una torta por pesado. Siempre con tus rollos de filosofía.

[Álvaro]: Así no se puede, eh.


Seguro que has escuchado la frase “tu libertad termina donde comienza la del otro”, ¿Verdad? Pues este dicho popular surge de las ideas de John Stuart Mill, un filósofo inglés que vivió allá por el siglo XIX. Sus ideas se pueden entender como una defensa de la libertad individual o, dicho de otro modo, el individuo (tú y yo) es suficientemente racional para decidir lo que hacer y pensar; nadie debería interferir en sus decisiones. Dicho de otro modo, para decir que alguien es libre, nadie más puede interferir en lo que hace esta persona (a menos que, lo que haga, afecte al resto).

Suena bien, ¿No? Es muy rollito GTA. Puedes ir haciendo lo que quieras, y pensando lo que quieras, mientras no le afecte a los demás. Pues, en realidad, es más complejo de lo que parece. Vale que coaccionar a un individuo es privarle de libertad, pero, libertad ¿de qué? Casi todos los pensadores de la historia han ensalzado la libertad, resultando en demostrar la porosidad del término y de la multiplicidad de interpretaciones que se pueden hacer sobre él.

No me propongo discutir los más de cien significados que podría tener la idea de libertad, sería un suicidio. En cambio, creo que sería interesante ver los dos sentidos fundamentales del concepto. Asimismo, y para ser sincero, mis palabras son un eco de lo que Isaiah Berlin (el pensador liberal del S.XX) repitió hasta la saciedad. Pero vamos a ver cómo puede, su teoría, aplicarse a los videojuegos.

Entonces, existen dos sentidos de la libertad

Libertad negativa: no es la libertad mala, ni mucho menos. Lo de negativo es por la capacidad de determinación del individuo. No te ralles, no es tan complicado. Este sentido de libertad compete al espacio o, dicho de otro modo, a que tu hermano o primo no te quite el mando de la play mientras juegas. Por lo tanto, cuanto mayor es el espacio en el que no interfieren otros, hay más libertad negativa.

Sin embargo, esta visión de la libertad no debe confundirse con los impedimentos. Si tu hermano te quita el mando está coaccionando tu libertad porque interfiere, de manera deliberada, en tu espacio. Pero, si nos chocamos de bruces contra el muro invisible de los juegos de mundo abierto, no estamos hablando de una libertad negativa coaccionada, sino de una imposibilidad técnica. O, también, si eres tan malo que no te puedes pasar el nivel acuático del Super Mario Bros estaríamos hablando de impedimento, no de coacción. No busques excusas. 

En resumen, podemos entender el concepto de libertad negativa como la respuesta a la pregunta ¿Cómo es el espacio en el que al sujeto – una persona o un grupo de personas- se le deja hacer lo que esté en su mano hacer o ser, sin la interferencia de otras personas? En este sentido encajaría la visión de Mill que mencionaba al principio. Aunque, ¿qué pasaría si la libertad negativa no tuviese límites? ¿No es cierto que, la libertad del pez grande es la muerte del pez pequeño? ¿Tú qué crees?

Libertad positiva: esta visión parte del deseo del individuo de ser su propio amo, de que nuestra vida y decisiones dependan de nosotros mismos y no de fuerzas externas. Ya no refiere al espacio en el que se encuentra el sujeto, sino a su propia capacidad racional. Al fin y al cabo, todos queremos cosas como: ser sujetos y no objetos, ser capaces de persuadirnos a base de razones y no por fuerzas externas que nos obliguen a tomar decisiones o ser conscientes de nosotros mismos como seres activos que piensan de manera autónoma.

¿Os acordáis del último #Gamisofía? Ahí decíamos que uno de los efectos perlocutivos del ¿Quieres?, de Bioshock, era hacer que nuestro personaje actuase de una determinada manera. Por lo tanto, no éramos individuos libres en el sentido positivo; no podíamos pensar de manera autónoma y ser capaces (racionalmente) de decidir.

Otro aspecto a tener en cuenta es lo de “ser capaces de persuadirnos a base de razones y no por fuerzas externas” ¿No os ha pasado nunca que, jugando a algún juego, tengáis una situación de emergencia (o una misión principal “súper importante”) que resolver y, en cambio, os hayáis ido a recolectar coleccionables (las atalayas de Assassins Creed Odyssey, todos los puntos de investigación/palomas o lo que sea de Spiderman)? A mí me pasa constantemente. Para qué salvar gente en apuros cuando puedes conseguir un fantástico Logro de Steam. Pues esto es un ejemplo de coacción de la libertad positiva. La falsa sensación de emergencia que te hacen sentir, para que actúes de una determinada manera y sigas el hilo argumental del juego.

A grandes rasgos tenemos que: 

  •  Hay dos sentidos de libertad: negativa y positiva.
  • La libertad negativa corresponde al espacio en el que se encuentra el sujeto y las coacciones deliberadas que le afectan.
  • La libertad positiva se refiere a la capacidad racional de decisión, y actuación, del individuo.
  • Coacción no es lo mismo que impedimento.

[Amigo 1]: ¿Soy libre para dejar de escucharte?

[Álvaro]: No, lo siento, eso es un impedimento. 

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