Un juez estadounidense ordenó al fabricante de accesorios Genki pagar daños y perjuicios a Nintendo como parte de un acuerdo en la demanda por la maqueta de Switch 2 que la compañía presentó en CES 2025.

Nintendo demandó a Genki en mayo por infracción de marca registrada después de que publicara renders de una supuesta Switch 2 meses antes de que la compañía mostrara imágenes oficiales de su nueva consola. Según reportes, abogados de Nintendo visitaron el stand de Genki en CES, aunque en ese momento la empresa aseguró a la prensa que no había firmado un acuerdo de confidencialidad y que no tenía nada de qué preocuparse.
Genki afirmó que su maqueta, presentada tres meses antes del anuncio oficial, estaba basada en un sistema real que habían visto y usado como referencia para diseñar accesorios. Nintendo acusó a la compañía de emprender una campaña para aprovechar el interés por la nueva consola, alegando infracción de marca registrada, competencia desleal y publicidad engañosa.
En los documentos judiciales, Nintendo sostuvo que Genki presumió de un acceso anticipado no autorizado a la consola, permitió a los visitantes manipular las maquetas y aseguró compatibilidad de sus accesorios sin poder garantizarla legalmente. Aunque Genki después negó haber tenido una Switch 2 real, mantuvo sus declaraciones de compatibilidad.
Nintendo también señaló como ofensivos un tuit publicado el 20 de enero, donde el CEO Edward Tsai aparecía con un dedo en los labios acompañado de la frase «Los ninjas de Genki se infiltran en la sede de Nintendo en Kioto», además de un mensaje emergente en su web con el texto «¿Puedes guardar un secreto? No podemos…».
Finalmente, ambas partes llegaron a un acuerdo. El documento judicial no reveló la cantidad de los daños, y establece que cada compañía asumirá sus propios costos legales. Además, se emitió una orden judicial permanente contra Genki, que le prohíbe usar logotipos o diseños de Nintendo, así como términos como «Glitch», «Glitch 2», «Genki Direct» o variantes similares. Genki deberá dejar claro que sus accesorios compatibles con productos de Nintendo provienen de un fabricante sin licencia.
La noticia llega poco después de que otro caso terminara con un modder de consolas de Nintendo obligado a pagar 2 millones de dólares por negarse a cerrar su negocio tras múltiples advertencias de la compañía.