Análisis de Yuppie Psycho

Tenemos chico nuevo en la oficina

Horror corporativo sería una definición corta pero contundente del tercer título de los chicos de Baroque Decay. Tras tres años de trabajo duro y silencio nos presentan ahora Yuppie Psycho. Una suerte de novela gráfica repleta de puzzles y unos tintes de horror muy perturbadores. Un juego digno de formar parte de un top de DROSS y quedar en el número uno sin despeinarse.

Nos pondremos en la piel de Brian Pasternack ó como le llaman sus amigos “El Brayan”, un pobre chaval que podría ser cualquiera de nosotros, un personaje arquetípico que podría ser una versión adulta de Nobita, o al menos eso parece de primeras. Sin experiencia, sin talento ni mucho menos posibilidades de ser algo de provecho que sin comerlo ni beberlo acaba entrando a trabajar en Sintracorp ( mucha potra la de este chaval, todo sea dicho…) una megaempresa illuminati muy tocha que controla lo que vendría a ser TODO. Su madre debe estar contentísima.

La premisa parece tremendamente surrealista ¿Cierto? Pues agárrense que vienen curvas. Al poco de llegar a las destartaladas y un poco sucias oficinas conoceremos a Sintra, una especie de androide que vive en una realidad virtual que nos guiará en nuestro objetivo: matar a la bruja, una criatura muy poderosa que en otro tiempo levantó a la empresa y la puso en lo más alto y que ahora se ha convertido en un problema. Este juego es el Dark Souls español.

El edificio está en penumbra, los empleados hacen cosas muy raras y da la impresión de que están como poseídos o algo. Nadie se plantea que es lo que pasa.  Esta crítica al alineamiento asalariado es de las cosas que más me han gustado de Yuppie Psycho. Este mundo de cubículos en el que todo se da por sentado y nadie se inmiscuye o ayuda a nadie más allá de lo necesario para evitar el contacto. Esta ambientación de empresa tradicional japonesa es sin duda lo que más brilla, en algunos momentos recordé la escena de Matrix en la que Neo se esconde de los agentes que le buscan dentro de la oficina mientras el resto de los empleados simplemente siguen a lo suyo. Y recalco, todo el mundo está loco en esta empresa.

Si hablamos del apartado gráfico, Yuppie Psycho se compone de un pixel art que en lo personal me ha parecido muy característico, sobretodo en las cinemáticas. Siguiendo con el estilo que el estudio había implementado en  El Conde Lucanor podríamos decir que este pixel art hace una especie de crossover con el estilo manga si tuviéramos que definirlo de alguna forma. Lo que hace en mi opinión al título visualmente muy atractivo. Este estilo también ayuda a aliviar la tensión que pueden generar algunos momentos del juego, los cuales abundan, ya os digo yo que vais a ver cosas muy chungas dentro del edificio de Sintracorp.

Yuppie Psycho como dije antes bebe mucho de las aventuras gráficas. Ciertos puzles los resolveremos usando objetos que encontraremos por este infierno de despachos y gente pirada. Llevaremos un maletín para este cometido en el que guardaremos sandwiches, documentos, libros y lápices de escribir que curiosamente, son muy efectivos en cierto tipo de situaciones. Haciendo un poco de hincapié en esto de guardar objetos, el juego nos pondrá en la tesitura de pensar fuera de la caja de vez en cuando. A veces tendremos que usar objetos que aparentemente son basura para acciones clave que nos permitirán seguir con nuestra aventura. Otra de las cosas importantes que parecen basura pero luego son clave que iremos recogiendo por la oficina son las Hojas de la bruja, unas hojas que usaremos para imprimir nuestra alma a través de poner la cara en una fotocopiadora y guardar la partida. Sin duda la gente de Baroque sabe como integrar la temática con las mecánicas del título haciéndolo muy disfrutable.

En general Yuppie Psycho destaca entre los indies españoles de este año por su historia y por su estética, la cual casa tremendamente bien con su historia. Baroque Decay es un estudio con varios títulos a sus espaldas y sin duda con este título se han coronado como un estudio asentado en el mercado. Siempre termino mis artículos haciendo alusión al futuro y este de momento no va a ser una excepción. Estos gente son actores de ese futuro del medio en nuestro país con el que tanto doy la vara. Espero que no se encasillen en su fórmula que a pesar de ser sublime podría atascarse en un futuro a nivel creativo.

Si quieres sentir lo que es ser un junior en una empresa tan grande que a duras penas se mantiene, llevar cafés, enfrentarte a entidades que podrían amenazar a toda la sociedad y que tu jefe sea Hideo Kojima montado a caballo dale una oportunidad a este título por que no decepciona.

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