Los juegos mejor en compañía.

He jugado al Cuphead y me ha hecho pensar.

Hacía bastante que no jugaba a un cooperativo, la verdad, pero esto se solucionó con la aparición de Cuphead en mi biblioteca de Steam.

Estaba con un amigo viendo reviews del tito Dayo,  esto derivó en que nos entraran ganas de jugar al juego mencionado arriba, así que sin pensárnoslo dos veces, comenzamos a jugar. Es un juego difícil, sí, de este tipo de juegos que suelo dejar a las cinco partidas, pero debido a la compañía y a las risas que me echaba con mi colega, probamos de nuevo demasiadas veces. Él aprendió a jugar, mientras que yo moría demasiado pronto, aunque de todas formas era divertidísimo dar apoyo a mi colega, estresado por quedarse a una vida tras un golpe que yo había visto venir. En una de estas en las que yo morí demasiado pronto, me puse a recordar la primera vez que jugué a un juego con multijugador local:

Me acuerdo que era pequeño, yo tendría unos siete años, y aunque por ese año salieron el CoD 2 y el Battlefield 2, con un multijugador bastante importante, yo todavía desconocía la existencia de este modo de juego, en compañía sólo había jugado al Metal Slug 2, y al Bomberman. Jugar así, con alguien al lado, me parecía algo divertidísimo, pero no fue hasta 2008 cuando de verdad descubrí lo genial que podía llegar a ser.

 

Todavía me acuerdo cuando llegué al Corte Inglés con mi madre, y vi en una de las estanterías este juego, tenía tantos personajes en la portada que me quedé embobado. Estaban Link (mi personaje favorito desde que tengo memoria), Mario, Donkey Kong, y muchos otros que ni siquiera era capaz de reconocer. Asumí que tenía algo que ver con Super Mario Bros, porque se llamaba Super Smash Bros, pero no sabía nada más acerca de este juego con tan buena pinta. El juego salió el 27 de junio de 2008, y coincidió que mi santo es el 29, por lo que a mi madre le pareció buena idea regalármelo, y acertó de pleno. Aún recuerdo la ilusión que me hizo desenvolver ese regalo, aunque ya sabía lo que era.
Siempre he sido un poco tonto, pero de pequeño lo era más, como aquella vez que me eché colonia en el culo para ver si mis pedos iban a oler mejor, y tan solo sentí un picor doloroso. Muy doloroso. Entonces, mezclando mi tontería con los nervios que tenía por jugar a este juego, causó que pulsase demasiado rápido a la “a”, y entrase sin darme cuenta siquiera de que había seleccionado “Brawl” en vez de cualquier otro modo de juego. “Este juego solo tiene multijugador” le dije a mi madre, decepcionado  por no poder jugar al juego al que tantas ganas tenía. Al día siguiente mi madre me regaló también otro mando de la Wii (en esa época manejábamos bastante cash), y me dispuse a invitar a un amigo para jugar. Todavía recuerdo lo bien que me lo pasé esa tarde, y aunque ese chaval haya resultado ser un gilipollas, el juego siempre me trae buenos recuerdos. Más tarde descubrí el modo historia, que lo pasé con mi hermana, y también fue divertidísimo. Aún recuerdo cómo mi hermana se cargaba a todo lo que se movía con el Capitán Falcon, pero sin tener ni idea de cómo lo hacía, y sorprendiendo cada vez que hacía un Falcon Punch.

Lo malo fue cuando más adelante empecé a jugar en PC, y descubrí una especie de Call of Duty en flash llamado Bgone, y bueno, eché demasiadas horas, y causó que me empezase a interesar por el multijugador online: había algo que me gustaba de jugar con amigos a través de internet, pero quizá fuese tan solo la novedad. Pasó el tiempo, y con él fueron saliendo nuevos juegos, y excepto un día que me pasé con mi hermana el Left4Dead de tirón o las partidas al WiiPlay, no recuerdo muchas más veces. Se podría decir que olvidé lo divertido que era jugar así.Pero esto cambió cuando me compré el adaptador de mandos Xbox 360 al pc. Al ir a coger mi mando del salón para llevarlo a mi habitación, vi el mando de mi hermana a su lado, y recordé lo genial que era jugar en multijugador local ¿Por qué me había olvidado? ¿Acaso también se había olvidado todo el mundo?. Tras esto fui directo a Steam a comprobar qué juegos tenían multijugador local, y aunque había bastantes, prácticamente todos eran juegos indie ¿por qué, excepto Nintendo, las desarrolladoras importantes no apuestan por este modo de juego? O sea, me podrías decir que es porque prefieren vender dos copias a una, pero también es cierto que no hay demasiada gente que se queje si no lo encuentra en un juego, al contrario que ocurre con las campañas o el multijugador en sí. 

De todas formas, descubrí un montonazo de indies con un cooperativo local divertidísimo, tanto competitivos (Nidhogg y Gang Beasts eran mis favoritos) como cooperativos, de los que sin duda debo destacar Overcooked y Portal 2. Estos juegos hicieron que volviese a pasármelo realmente en grande jugando, me gusta tanto esta experiencia que también intentó siempre jugar a juegos individuales con un amigo al lado. 

¿La razón por la que me encanta jugar en compañía es debido a mi forma de ser? Puede ser, aunque, como dijeron los Blues Brothers, Everybody needs somebody, y realmente creo que esto se puede aplicar también a los videojuegos. 

Bien es cierto que muchos juegos es necesario jugarlos en plena soledad, u online simplemente, pero me apetecía compartir lo mucho que aprecio este modo de juego, siendo en muchas ocasiones el factor que me empuja a comprar un juego. Realmente es una lástima que, al contrario que en los 80, cuando casi todos los juegos de consola tenían pantalla partida, ahora sea algo más reservado para indies selectos, que es bien cierto que son divertidísimos, pero creo que habría que empezar a reivindicar más juegos con esta característica, porque de ellos sacas experiencias realmente irrepetibles.

De repente, mi amigo se levantó emocionado de su asiento, había conseguido matar al primer boss del Cuphead.

—¿Vamos a por el siguiente? —me preguntó, mirándome a los ojos.

Yo cogí cogí el mando que había colocado en la mesa tras morir hacía unos minutos, coloqué mis dedos sobre los botones y respondí:

—Vamos a por el siguiente.