Análisis Layers of Fear
Pintando voy, pintando vengo.

Análisis
U

na pregunta. ¿Recordáis P.T.? Por si no lo sabéis, os lo explico rápidamente: P.T. fue una demo que salió hace más de un año en PS4. Esta demo conseguía transmitir verdadero terror mediante la repetición, añadida a una casa que poco a poco iba variando a medida que ibas jugando. Nadie lo vio venir.

Escena del difunto P.T.

Escena del difunto P.T.

Tiempo más tarde de la aparición de esta demo de “Silent Hills” (nombre que aparecía al pasártelo), se anunció que aquel juego iba a ser cancelado, que no iba a seguir adelante con su desarrollo. Así, tal cual. Ahora ya es imposible de descargar en la PS Store, incluso se han llegado a vender PS4 con el juego instalado a precios desorbitados. Y es curioso ver como una simple demo causó tanto revuelo entre la comunidad de jugadores. Parecía que iba a resucitar el género del terror.

Pues, aunque se haya tenido que suicidar para lograrlo, creo que lo ha conseguido.

Layers of Fear, el juego del que vengo a hablaros hoy, seguramente no hubiese existido si P.T. no hubiese sido cancelado. Tras su cancelación, salieron un montón de juegos independientes más o menos con las mismas mecánicas: primera persona, el personaje no puede hacer prácticamente nada además de mirar objetos, y unos gráficos realistas. Sí, ha nacido una nueva ola de juegos de terror. ¿Es esto malo?

Seguramente sí, pero ahora es muy pronto como para empezarse a quejar, estamos justo en el momento en el que este tipo de juegos están experimentando, y parecen bastante diferentes (Allison Road, por ejemplo, no tiene nada que ver con Layers of Fear), pero puede que llegue un momento que uno de estos walking simulator cause tanto impacto que ya sean copias exactas o muy parecidas a éste; así como pasó con Amnesia, en el que todos los juegos de terror que salían por la época parecían hechos para grabarte dando grititos mientras lo jugabas.

Comienzas en una casa y, al dar tus primeros pasos, te das cuenta de una cosa: Estás cojo. Ésto no es sólo una excusa muy bien buscada para que tu personaje no pueda saltar, sino que será una de las mil partes que tiene la historia esparcidas por toda la casa que, si quieres conocer al completo, deberás buscar bastante.

La jugabilidad: Muy simple, tan sólo te puedes mover, mirar alrededor, abrir puertas y cajones e interactuar con objetos varios. En ningún momento echas en falta nada más.

Y ahora lo importante: ¿̺̹͇̭̱ͅL͍̣̺̜̝͔ͅa̭̫̞̳̺y̱̗e͉̙͎͔r͇̳s̘̲̭̟̯̩̦ ̹̦̥ͅo̰̩̱̩f͍̮̤̺̣͎ ̖F̻͓e̲͎̳̮a͎̺r̜̯̼̖ ̬̗̰̝̘d̫̲̻͉̠̰a͉̹͕̦͈͔ͅ ̦̺̫̠̝m̞͕̱̗i̤̳̬̟̳̜̳ḙ̘̙͉͍̙ͅd͉͈̟̳o̜̯?

Pues sí, hijo, sí. Y no estamos hablando de miedo de “ayayayayayay, pum, susto“. Va más allá. Te hace sentir verdaderamente incómodo en muchas ocasiones. Es de este terror que se te queda grabado, que te hace ir a la cama inquieto. Esto únicamente me había ocurrido con una película llamada The Poughkeepsie Tapes, y este juego me trajo otra vez esa sensación de vuelta. Fue genial.

El juego no cuenta casi con enemigos, bueno, hay uno contra el que te vas a tener que estar enfrentando durante todo el viaje: La casa.

Y digo viaje porque es eso, un viaje, parece un recorrido por una casa encantada, tienes un inicio y un final. Va a haber veces en las que tengas que resolver un pequeño puzzle, o puede 

Layers of qu que

tengas          

que                            

                                   volver                                      

por                                                       
el                                                                  

               mismo                                                                          

 camino                                                                                           

 

Y darte cuenta de que ahora hay algo que antes no había.

La casa juega contigo.

Con tu mente.

¿Has oído eso?

Sí, esa puerta se acaba de abrir.

¿Quieres entrar? Tienes que hacerlo si quieres seguir adelante.

Recuerdo muchos momentos así, o que apagabas las luces y de repente 

                                           ˙ɐʇןǝnʌ ɐן ɐqɐp ǝs opoʇ

 

Es un juego que te deja... ¡A CUADROS!

Es un juego que te deja... ¡A CUADROS!

Otro factor muy importante en todo el juego son los cuadros, que te causarán más de un sobresalto aún siendo imágenes estáticas. A su alrededor girará toda la trama, mostrando las inquietudes, gustos o temores del protagonista.

La historia, como ya he dicho, es difícil de conocer al completo y, aunque es cierto que le falta dar más trasfondo a los personajes, es lo suficiente interesante como para que cojas interés por ella. Aparte, es perfecta para este juego, en la que no sabes si te estás volviendo loco o estás peleando contra monstruos existentes. Sí, es muy creepy.

Los gráficos son muy bonitos, realistas y muy inmersivos, posee una iluminación muy cuidada, que deberían poseer todos los juegos de este tipo y unos escenarios que parecen obras de arte por sí solas. 

En conclusión, creo que es un juego al que debes jugar (os prometo que no digo lo mismo con todos los juegos). Al durar menos de dos horas podrías pasártelo y pedir que te devuelvan el dinero, que espero que no lo hagas, porque esos 20 euros que cuesta, se los gana con creces.  

Un juego con escenas que recordarás durante mucho tiempo, una historia espeluznante y un protagonista cojo ¿acaso se te ocurre algo mejor?

 Está disponible para PC, Playstation 4 y Xbox One


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Isana Sánchez
Colaborador

Ese tipo de juegos son los que más me acojonan. Ese tipo de juegos que no puedes jugarlos solo en casa por la noche xDDD Muy buen análisis, me ha gustado también cómo has montado el artículo 😉

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